Divisa, Solar y Real Casa de la Piscina
|
LA CASA DIVISA Y SUS PATRONOS Casa Divisa se llamaba antiguamente a la solariega que, además de ser la más antigua y noble de una familia, estaba guarnecida de fortalezas y reparos que defendían los fundadores, hijos y caballeros descendientes en unión de amigos y criados. La Real Casa-Divisa fundada por Don Ramiro y construida por el Abad Virila en el año 1136 se rigió por estos Estatutos que puso dicho Don Ramiro en su testamento. Con el transcurso del tiempo se formaron nuevos Estatutos, más habiendo muerto la mayor parte de los caballeros de la Divisa en la batalla de Valpierre defendiendo a Don Enrique, se vengó Don Pedro El Cruel destruyendo los palacios que tenían en San Vicente, Abalos, Montoria y Peñacerrada, vendió las heredades de la Divisa, puso nuevo patrón y destruyó los Estatutos.
Al volver a posesionarse, los verdaderos diviseros descendientes del fundador hicieron nuevas Ordenanzas. Estos, en su nombre y en el de sus descendientes, prometen para siempre dar obediencia al Vicario del Jesucristo y al rey y señor de la tierra. Establecen las obligaciones de los diviseros para con el rey o señor, las mutuas entre todos los de la Divisa-Solar, su organización, administración y hasta la judicial por que han de regirse, consignan los privilegios, exenciones e inmunidades de los diviseros, con muchas otras disposiciones propias de la época. Revocan el privilegio que podían de poder matar a cualquier intruso de la Divisa y lo sustituyen por una multa. Mandan que se celebre anualmente una junta el día de la Asunción y ordenan que antes de ella todos los diviseros "oyan Misa sin regocijo y en paz", imponiendo una multa "al que hable o distraiga a los demás" y otra al que falte a ella o a la junta. Manda escribir en pergamino las ordenanzas y que después de aprobadas por el Consejo Real se de un traslado de ellas al Señor Abad del Monasterio de Santa María de Nájera, "porque mejor sean conservadas, y porque hombres indivisos no las puedad desraigar ni perder como ficieron con las antiguas, y con ellas pasaron a otras manos la mucha hacienda y término redondo que tenía la Divisa con el Señorío de Peñacerrada". Consignan que Don Ramiro, por haber perdido el reino, mandó hacer esta Casa-Solar para siempre de los caballeros "de la Divisa-Linaje Real de la Jarra y Azucenas de Nuestra Señora", ya antes muy honradas de los reyes, en especial del Muy Noble Don García de Nájera. Asegura Don Eustaquio Fernández Navarrete (La Semana, no 29, 1850) que "La casa fuerte en la que estaba incluida la iglesia se hizo a imitación de la Probática Piscina de Jerusalén, por donde el Infante dio asalto a la ciudad, y la tradición ha pretendido que se hizo por los mismos planos". Difícil es probar este aserto. La Probática Piscina tiene la forma circular en el plano de Jerusalén del holandés Andricomio ; confiando más en los datos del Devoto Peregrino, Lamy, y otros, es cuadrada, cual se infiere del examen actual de sus ruinas. Chateaubriand, que la midió, nos dice: "Tenía la probática Piscina 150 pies de largo por 40 de ancho, representando una figura regular". En cambio, la Casa-Divisa de la Piscina tenía 50 pies de largo por 32 y 38 de ancho ; por tanto, ni por sus proporciones ni por su figura irregular pudo ser copia de la Probática Piscina de Jerusalén. Esta casa era de piedra de sillería ; rodeaba a la iglesia por todos lados, teniendo cada uno diferente altura. En el comedio del que miraba al Mediodía estaba la puerta principal, compuesta de un arco de medio punto de 14 pies de altura por 11 de anchura, y hacia la parte media de la pared se bifurcaba en dos apoyados en tres columnas, indicio claro de la transición del estilo bizantino al gótico. El escudo de armas de los Piscinas, tallado en piedra, estaba en la parte alta del arco, y por debajo se leía: "Dominus Abbas Herilla (pro Verilla) era millessima centessina cuadragessina octava, ex comisiones Ramiri, Regis Navarrae". Por esta inscripción, casi igual a las que antiguamente había en las partes de la iglesia, se deduce que no se habla en ellas de la construcción de la obra, sino de la disposición testamentaria de Don Ramiro. Detrás del ábside de la iglesia, o sea al Oriente, tenía la Casa-Divisa un medio tambor sostenido exteriormente por cuatro columnas, y en las esquinas del lado del Poniente existieron dos altos torreones (V. Doc. III). En la linde de una viña, y a cinco metros de la iglesia por el Norte, aun se ven los cimientos de esta casa. Las ideas de nobleza fueron el sostén de esta Casa-Divisa. Ninguno podía entrar sin probar que descendía del fundador, y las familias de los Ramírez de la Piscina, Arellanos y otras cifraban su orgullo en descender directamente de dicho Infante, por cuyo motivo en ellas radicó el título de Divisero Mayor o Patrón a quien estaba encomendado el sostenimiento de la Casa. Por sí o por representante acudía el 15 de Agosto a presidir la junta anual y la comida que daba a todos los diviseros ; los ricos-hombres y señores de vasallos descendientes del Infante veían con agrado sentarse a su lado a míseros labradores y jornaleros de los pueblos de San Vicente, Abalos, Montoria y Peñacerrada, que menos favorecidos por la fortuna probaban descender del mismo ilustre linaje. Este pequeño obsequio no era su fin principal: cifraban sus esperanzas en que sus nombres fuesen inscritos en los libros de la Divisa, lo que les serviría de prueba para poder aspirar a aquellas carreras y títulos que necesitaban sacar de nobleza y no pagar los tributos de los pecheros. Con el establecimiento de las divisas, ni el rico de desvanecía de sus riquezas ni el pobre se avergonzaba de su pobreza. La clausura de la Iglesia y de la Casa-Divisa de la Piscina coincidió con la nueva dirección que tomaron las ideas a mediados del siglo XVIII, que hizo perder su importancia a todo lo que dimanaba de las llamadas preocupaciones de nobleza, que tenían mucho de realidad, puesto que proporcionaban el disfrute de privilegios. Igualadas todas las clases sociales, resultaron inútiles todas las pruebas de nobleza ; entonces se abandonó la Divisa y quedó entregada al brazo destructor del tiempo y de los hombres. Aún estaba en pie en el año 1778, cuando Don Tomás López la consignó en su Mapa de la Rioja ; mas el general francés Verdier, al destruir la aldea de Orzales y con el pretexto de que los españoles no pudiesen fortificarse en aquella casa, mandó incendiarla en 1808, quedando solamente las paredes maestras, que mandó derribar Martín Zurbano en Enero de 1836. Por esto no se encuentra en el Mapa de Logroño del Señor Coello. En la Calle Mayor, no 10, de San Vicente existe en magnífico estado de conservación un palacio de piedra de sillería, antigua propiedad de los diviseros de dicha villa. Cerca del tejado y a los lados del escudo de armas de los Peciñas se lee esta inscripción: "Debiseros de la Casa Real de la Piscinna. Año de 1678". Ese escudo se diferencia de los restantes en que lleva en la parte superior el lema Ave María, y en la inferior Piscina ; los demás que se encuentran en muchas casas son iguales a los que hubo en la Iglesia y Casa-Divisa: se componen de un escudo coronado con corona abierta y partido por un bastón de azur ; a la derecha tres bandas de gules, y a la siniestra un pino de sinople con un león de púrpura empinante al tronco. Alrededor del escudo corre una faja en campo de oro con cuatro aspas, cuatro conchas, cuatro flores de lis y cuatro cruces de San Juan en plata. El escudo está como pendiente de unas cadenas que le rodean y cruzan por varios sitios, y en la parte superior ostenta una jarra de plata con azucenas al natural. Como dato curioso pondremos los nombres de los Caballeros patronos de la Divisa:
_________________________________________ Puede que éstos de que aquí se habla careciesen de fortuna pecuniaria, pero con seguridad no eran ni ‘labradores’ ni ‘jornaleros’, puesto que al descender directamente de Don Ramiro eran nobles con toda seguridad, aunque venidos a menos por la causa que fuese ; la nobleza del Antiguo Régimen, como muy bien se sabe, tenía prohibida la realización de trabajos manuales, bajos y viles. (Juan Puelles López) [VOLVER] Al ser hijosdalgos, aunque pobres, estos señores tampoco estaban sujetos al pago de los tributos de pecheros. (“) [VOLVER] Siempre que demostrasen tener sangre noble, se sobreentiende, y de pertenecer a ese linaje concretamente. (“) [VOLVER] Este escudo que aquí se describe es el que aparece en documentos, y puede que en escudos de comba-te y armaduras, puesto que los de las fachadas, al ser de piedra de sillería, carecen necesariamente de tal colorido. Ver ilustraciones. (“) [VOLVER] |