ROMERO (‘La Gaceta de Canarias’, 13-II-1990)

 

TITULO ORIGINAL:  Romero

NACIONALIDAD:  USA

FECHA:   1989 DURACION:  91 min., COLOR

DIRECTOR:  John Duigan

INTERPRETES:  Raúl Julia, Ana Alicia, Richard Jordan, Martín Lasalle

 

 

            La película ‘Romero’, de John Duigan, no es más que un biopic de serie B destinado preferentemente al público norteamericano de fe católica. Se trata, pues, de un típico producto de divulgación y se corresponde con una versión muy peculiar –la de los USA- del tema centroamericano. No hay que olvidar, en efecto, que para ese país todos los territorios situados al Sur del Río Grande constituyen algo así como su ‘patio trasero’ (“America for Americans”, dijo en su momento Monroe), y eso explica algunos puntos de vista más o menos esbozados en la película.

            Por ejemplo, en ningún momento de la cinta se dice que la política centroamericana del ‘gigante del Norte’ ha propiciado tradicionalmente la existencia de regímenes despóticos en el subcontinente, tales como el de El Salvador, y que, por tanto, no sólo los salvadoreños tienen culpa de lo que allí ocurre. Y en este sentido el papel de la Iglesia Católica resulta de lo más ambiguo (véase el reciente caso de Panamá, sin ir más lejos). Por otro lado, el que algunos sectores de la Iglesia –como el aquí biografiado arzobispo Romero- hayan adoptado recientemente posturas más o menos radicales con respecto a los problemas sociales tampoco responde a la tradición eclesiástica, como se intenta hacer creer. De hecho, la postura oficial de dicha institución ha sido generalmente la contraria, y todos los intentos (que los ha habido) a favor de la tolerancia y el sentido común han sido duramente reprimidos: la supervivencia durante siglos de la así llamada Santa Inquisición lo constata. Actitudes tan loables como la de César Romero y sus acólitos son producto del llamado aggiornamento de la Iglesia a raíz del Concilio Vaticano II, acaecido en fecha muy reciente.

            Otra característica de esta película muy típica del cine americano de divulgación es la de suponer que la historia que se narra es un caso aislado de voluntarismo individual. Se prescinde totalmente de integrar lo que se cuenta en su realidad histórica, y Romero queda así como un mártir incomprendido. En eso la cinta no se diferencia nada de engendros anteriores en la misma línea como ‘Una ciudad llamada Milagro’ (1988), de Robert Redford, ‘Ghandi’ (1982), de Richard Attenborough, o ‘Molokai’ (1959), de Luis Lucia, por citar sólo tres ejemplos arquetípicos.. Así, se oculta que el caso Romero está en relación con la corriente ‘personalista’ del pensamiento cristiano actual, especialmente difundida por América latina, y que de ella forman parte intelectuales de talla, como el también arzobispo Helder Camara (Brasil), el insigne pedagogo Paulo Freire (Brasil), el ecologista y pedagogo Iván Illich (México), etc. Para el norteamericano medio fenómenos de este tipo resultan impensables, y en caso de producirse, imperdonables (¡hasta ahí podíamos llegar!).

              En resumen, una película poco recomendable para el que quiera informarse de la realidad centroamericana –resultaba mucho más explícita ‘Salvador’ (1985), de Oliver Stone-. En el nivel técnico, la realización es sólo correcta, con una magnífica interpretación de Raúl Julia.

[ATRAS]