VIOLENCIA POR UN TUBO (‘La Gaceta de Canarias’, 8-V-1990)

 

UN HOMBRE INOCENTE

 

TITULO ORIGINAL:  An Innocent Man

NACIONALIDAD:  USA

FECHA:   1989 DURACION:  110  min., COLOR

DIRECTOR:  Peter Yates

INTERPRETES:  Tom Selleck, Francis Murray Abraham, Laila Robins, Richard Young

 

 

ASUNTOS SUCIOS

 

TITULO ORIGINAL:  Internal Affairs

NACIONALIDAD:  USA

FECHA:  1989 DURACION: 114 min., COLOR

DIRECTOR:  Mike Figgis

INTERPRETES:  Richard Gere, Andy García, Nancy Travis, Laurie Metcalf

 

 

            Asuntos sucios’, de Mike Figgis, es un raro ejemplo de película de serie negra dentro del asolador panorama que caracteriza el cine policíaco norteamericano en la actualidad. Este género se ha venido convirtiendo con los años en una descarada apoteosis y justificación de la violencia por la violencia, donde la historia narrada y la psicología de los personajes van careciendo paulatinamente de importancia, para que en última instancia el público llegue a juzgar los productos en función del número de muertes violentas o de los litros de pintura roja utilizados. Un arquetipo de lo dicho podría ser el último film de Peter Yates, ‘Un hombre inocente’, insufrible –a pesar de la buena labor de los actores- subproducto del género carcelario. En esta película se intenta convencer sibilinamente de la necesidad de matar a alguien de cuando en cuando para triunfar en la vida (¡casi nada!), y de que los criminales también tienen su corazoncito. Es curioso lo bajo que ha podido caer Yates, un realizador británico que, sin alcanzar nunca niveles creativos muy altos, fue en su día autor de productos interesantes, como ‘Bullit’ (1968) y ‘John y Mary’ (1969).

              El film de Figgis, sin embargo, aunque incluye escenas violentas, dado su argumento, no se recrea en las mismas, y mediante una hábil planificación las sugiere, más que mostrarlas. En eso se suma a la ya larga tradición del cine negro norteamericano, y concretamente a aquella serie de películas que versan sobre la corrupción policial ; citemos, por ejemplo, a ‘Sérpico’ (1973), de Sidney Lumet, y las recientes ‘Operación Tequila’ (1988), de Robert Towne, y ‘Mi querido detective’ (1989), de Jim McBride. Destaca especialmente en esta película la dirección de actores. Richard Gere compone a las mil maravillas un complejo e inquietante personaje de policía corrupto, sádico y depravado. Este excelente actor, tras quitarse de encima el sambenito de ‘guaperas’, ha estado siempre bastante ligado al ‘thriller’. Recuérdese su magnífica actuación en ‘American Gigolo’ 81979), de Paul Schrader, sin ir más lejos. También cumplen a un nivel nada desdeñable los demás componentes del casting, quienes, acompañados de un inteligente guión y de una dirección sin fisuras por parte de Figgis, dejan en el espectador un buen sabor de boca y evocan, desde un presente perfectamente asumido, el recuerdo de aquellas legendarias películas de la época dorada del cine negro.

[ATRAS]