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TERRORES (‘La
Gaceta de Canarias’, 3-VI-1990) TEMBLORES TITULO ORIGINAL:
Tremors NACIONALIDAD:
USA FECHA:
1989 DURACION: 93
min., COLOR DIRECTOR: Ron Underwood INTERPRETES: Kevin Bacon,
Fred Ward, Finn Carter, Michael Gross PROYECTO: TERROR TITULO ORIGINAL:
Watchers NACIONALIDAD:
Canadá FECHA:
1989 DURACION: 90 min., COLOR DIRECTOR: John Hess INTERPRETES: Corey Haim,
Michael Ironside, Barbara Williams LOS CREYENTES TITULO ORIGINAL:
The Believers NACIONALIDAD:
USA FECHA:
1986 DURACION: 110 min., COLOR DIRECTOR: John Schlesinger INTERPRETES: Martin Sheen,
Helen Shaver, Harley Cross, Robert Loggia Al ver ‘Temblores’, de Ron Underwood, el primer recuerdo cinematográfico que asalta al espectador es el de aquellas deliciosas películas de aventuras firmadas por Howard Hawks: ‘Río de sangre’ (1952), ‘Hatari’ (1961). Porque este filme responde también (sal- vando las distancias) a las características de aquéllos: es una encantadora comedia-western con monstruos asesinos incluidos en la cual el peligro y la aventura se abordan como si de un deporte se tratara, en familia. Hasta los monstruos participan en el juego. Se podría resaltar la secuencia –genial- en que los protagonistas escapan de una muerte casi segura utilizando pértigas, y se les ve en plano general pegando botes por todo el paisaje, así como la secuencia final, con el aniquilamiento de los siniestros bichos. Muy distinta el ‘Proyecto: terror’, de John Hess, que, como todo lo que ha producido Roger Corman en los últimos años, es un serie B de terror de muy poca calidad, rozando por los pelos la categoría de ‘Estrenos TV’. Tras una primera mitad parcialmente lograda en la que se introducen los personajes y la trama, el argumento se pierde en una serie interminable de anécdotas más que vistas y que remiten a otros productos anteriores del género, y no precisamente a los mejores, todo ello con una notoria falta de ritmo narrativo. Pero posiblemente el más lamentable ejemplo de lo bajo que ha caído el cine fantástico lo proporciona ‘Los creyentes’, de John Schlesinger. John Schlesinger pertenece a ese grupo de cineastas británicos que, formados en los años 60 en el free cinema, optaron más tarde por no resistirse a la llamada de Hollywood. Esta decisión significó en gran parte de ellos (y Schlesinger no constituye precisamente una excepción a la regla) el principio de su declive como artistas, dejándose llevar cada vez más por el reclamo del éxito fácil. Este realizador, en efecto, llevó a cabo lo más interesante de su producción en su primera época: ‘Esa clase de amor’ (1962), ‘Darling’ (1965) o ‘Lejos del mundanal ruido’ (1967) ; el cambio de tercio se inició con ‘Cowboy de medianoche’ (1968), y el descenso cualitativo no ha parado hasta el momento actual. Los creyentes es la prueba palpable de lo dicho. Schlesinger, que al menos se había distinguido hasta ahora por tratar temas polémicos de un modo bastante progresista, no ha sabido, indudablemente, cómo encararse con un asunto de brujería y conjuros diabólicos como el de este cinta, y su estilo académico y frío ha conseguido transformar una trama cuando menos en apariencia inquietante en algo tedioso y sin el más mínimo interés. Ninguna de las situaciones planteadas en el film sorprende lo más mínimo, y eso es grave en una película supuestamente de terror. El fantástico, evidentemente, no es el género más indicado para este director. En lo que sí sigue destacando Schlesinger es en la dirección de actores y actrices ; su actividad teatral durante largos años contribuye a esta característica. |