|
SOCIOS Y SABUESOS (‘La Gaceta de Canarias’, 13-XII-1989) TITULO
ORIGINAL: Turner & Hooch NACIONALIDAD:
USA FECHA:1989
DURACION: 105 min., COLOR DIRECTOR:
Roger Spottiswoode INTERPRETES:
Tom Hanks, Mare Winnigham, Craig T. Nelson, Scott Paulin
Cada
vez que vemos a Tom Hanks en una de sus actuaciones (y últimamente nos lo
prodigan quizá en demasía) no podemos evitar el imaginarnos cómo
hubiese hecho Cary Grant el mismo papel. Porque pensamos que ambos actores
muestran muchas características paralelas, salvando las distancias. Pero
se diferencian en lo principal: Cary Grant era un actor genial, y el
protagonista de ‘Socios y sabuesos’
no lo es, ni muchísimo menos, aunque a todas luces lo intenta.
La disparatada trama que se plantea en esta película –un serio y
meticuloso policía que se ve envuelto en un berenjenal por culpa de un
perro- es heredera de otras muchas situaciones similares que hemos podido
ver en comedias norteamericanas de la época clásica. Recuérdense,
por ejemplo, ‘La fiera de mi niña’ (1938), o ‘Me siento rejuvenecer’
(1952), dos obras maestras de Howard Hawks. Sus argumentos planteaban equívocos
similares al de este filme de Roger Spottiswoode, cuyos guionistas
posiblemente se hayan inspirado en ellas en buena parte.
Con comedias de este tipo fue con las que empezó a darse a conocer
el citado Cary Grant, y su buen hacer le permitió alcanzar cotas
más altas. Tom Hanks parece que intenta seguir el mismo camino,
pero desplegando menos talento. No queremos decir con esto que sea un mal
actor ; sólo que a veces (como aquí) no da la talla. Sólo se ha desenvuelto
bien en papeles como los de ‘Splash’ o ‘Big’, hechos a su imagen y
semejanza. Pero se cae con todo el equipo cuando tiene que componer un
personaje de carne y hueso y hacerlo creíble. Eso es lo que le pasa en Socios
y sabuesos: el papel le viene demasiado ancho.
Pensamos que el personaje verdaderamente importante de esta película
es el del perro, y que toda la historia se tejió en su torno. Eso
explicaría los errores de casting
; probablemente se recurrió a Tom Hanks –el galán de moda- pensando
que sería un buen reclamo para los posibles espectadores. Pero seguimos
creyendo que no es el actor idóneo para el personaje ; cualquiera de los
actores de su edad con que cuenta Hollywood lo hubiera hecho mejor que él.
El perro, en cambio –su compañero de reparto-, está genial. No tiene
nada que envidiar a Baby, el leopardo de ‘La fiera de mi niña’. Igualmente cumple con su cometido Roger Spottiswoode, el director. En nuestra opinión, aunque ha practicado con acierto otros géneros cinematográficos, como en aquel interesante ‘Bajo el fuego’, es por el momento uno de los directores de comedias de serie B más fiables del cine norteamericano actual. De todas formas, creemos que se le nota demasiado su aprendizaje televisivo: abusa en ciertos momentos de los movimientos de cámara: grúa, travelling, etc. Pero no se puede negar su habilidad para contar historias, y eso hace que la película tenga en todo momento un nivel narrativo más que respetable. |