MORIBUNDIA (‘La Gaceta de Canarias’, 17-VIII-1990)

 

JOE CONTRA EL VOLCAN

 

TITULO ORIGINAL:  Joe versus the Volcano

NACIONALIDAD:  USA

FECHA:   1990 DURACION:  98 min., COLOR

DIRECTOR:  John Patrick Stanley

INTERPRETES:  Tom Hanks, Meg Ryan, Lloyd Bridges, Robert Stack

 

 

            Se agradece, con los tiempos que corren, ver en las pantallas comerciales una película que no sólo narra una historia coherente, sino que además desarrolla hasta el límite situaciones y personajes, con el feliz resultado de que lo que el espectador termina viendo sobrepasa el nivel de simple entretenimiento, rozando en ocasiones el cada vez más raro umbral de lo artístico. Una película de aventuras no tiene por qué ser una interminable sarta de actos de violencia, como últimamente suele ocurrir ; basta con que el argumento mantenga la atención de la audiencia con el adecuado ritmo narrativo y con una trama más o menos insólita. Recuérdense aquellas inolvidables películas de los años 40 y 50, realizadas con pocos medios y gran creatividad por autores como Tay Garnett, Robert Siodmak, etc.

              Joe contra el volcán’, de Robert Patrick Stanley, intenta responder a estas características. La historia que nos presenta es ya de por sí extraña dentro del cine de consumo actual: una reflexión filosófico-místico-ecológica sobre la vida y la muerte, sobre la función redentora del amor y sobre la problemática utilidad de la civilización supertecnificada. Es un cántico cuasi-rousseauniano a la libertad y a la vida natural. Todo ello está presentado en forma de una parábola ejemplificante donde lo cotidiano se mezcla en un mano a mano con lo fantástico sin aparente contradicción. Las principales referencias fílmicas de esta película parecen ser ‘La Reina de Africa’ (1951), de John Huston, y ‘King-Kong’ (1933), de Ernest B. Shoedsack y Merian C. Cooper. Esto se nota sobre todo al final de la cinta, en la larga secuencia marítima, que en cierto sentido se encuentra desgajada del resto (un presunto fallo del guión). Encomiable, sobre todo, la actuación de Meg Ryan, en tres papeles diferentes, aunque emparentados en cierta medida. Sobrepasa siempre al inexpresivo Tom Hanks, quien en todo caso se limita a cumplir, y no siempre lo consigue.

[ATRAS]