DE AQUELARRES Y OTRAS BRUJERIAS

(‘La Gaceta de Canarias’, 19-VIII-1990)

 

LA MALDICION DE LAS BRUJAS

 

TITULO ORIGINAL:  The Witches

NACIONALIDAD:  USA

FECHA:   1989 DURACION:  90 min., COLOR

DIRECTOR:  Nicholas Roeg

INTERPRETES:  Anjelica Huston, Mai Zetterling, Jasen Fisher, Rowan Atkinson

 

 

            El británico Nicolas Roeg, pese a su evidente pretenciosidad estilística, nunca ha sido –y presumiblemente nunca será- un buen director de cine, pese a que algunos críticos lo han conceptualizado como “uno de los más dotados, imaginativos y originales estilistas del cine actual”. Su película más conseguida fue ‘Performance’ (1970), su opera prima, un auténtico bodrio donde la artificiosidad y el retorcimiento de la planificación escondían una falta de ideas verdaderamente notoria. Luego siguió ‘Walkabout’ (1971), una insufrible pesadez pseudo-ecológica rodada en tierras de Australia. Su, por ahora, última realización, ‘La maldición de las brujas’, esta vez en colaboración con Jim Henson, confirma lo dicho acerca de este cineasta. Parece mentira que Jim Henson, el artífice de los ‘Teleñecos’, uno de los pocos espacios infantiles de TV hechos con inteligencia y buen gusto, amén de una pericia técnica envidiable, haya podido caer tan bajo. De hecho, Henson ha realizado con anterioridad trabajos para la pantalla grande de indudable valor ; ahí está, sin más, la excelente ‘Cristal oscuro’ (1982), y la menos conseguida, pero también notable, ‘Dentro del laberinto’ (1988). La maldición de las brujas, sin embargo, constituye un sonoro fracaso, tal vez por culpa de la ineptitud de su director.

                Lo que podía haber sido un agradable cuento infantil se ha convertido, por obra y gracia de Nicolas Roeg, en una película pretenciosa y mal narrada. Roeg, por lo visto, no puede prescindir de su manera retorcida de planificar: contrapicados exagerados, abuso del zoom y planos-secuencia que no vienen a cuento la mayoría de las veces. La larguísima secuencia del congreso de brujas, planteada como un tour de force, resulta verdaderamente de pena, y así el resto de la cinta. Lo único que se salva son las secuencias de animación, dirigidas probablemente por Jim Henson en persona. Una película, en definitiva, de la que se puede prescindir y que no constará en los anales de la cinematografía. Tan sólo están a la altura los efectos especiales y el trabajo de actores y actrices, especialmente el de Angelica Huston como ‘reina de las brujas’.

[ATRAS]