PROTONES Y NEUTRONES

(‘La Gaceta de Canarias’, 24-VIII-1990)

 

CREADORES DE SOMBRAS

 

TITULO ORIGINAL:  Shadows Makers

NACIONALIDAD:  USA

FECHA:  1989 DURACION:  122 min.,COLOR

DIRECTOR:  Roland Joffé

INTERPRETES:  Paul Newman, Dwight Schultz, Bonnie Bedelia, John Cusack

 

 

            El Proyecto Manhattan, que dio lugar al desarrollo de la bomba atómica, con su posterior secuela de guerras más o menos frías, constituye un tema de por sí interesante desde el punto de vista histórico, y resulta extraño que no haya sido abordado fílmicamente con anterioridad. Ha sido ‘Creadores de sombras’, pues, la película que se ha encarado con el tema, y de la mano del director británico Roland Joffé, quien se ha especializado precisamente en filmes de contenido histórico con resultado apreciable ; ahí están las galardonadas ‘Los gritos del silencio’ (1984), sobre el genocidio perpetrado en Camboya por los khmeres rojos, y ‘La misión’ 81986), acerca de las reducciones jesuíticas del Uruguay en el siglo XVIII.

            Ya en aquellas películas pudo apreciarse el principal defecto de Joffé: tratar los temas históricos con excesiva ambigüedad, sin proceder a la correspondiente profundización analítica de las respectivas situaciones y de las motivaciones de los personajes. Este defecto se hace aún más evidente en la por el momento última realización de este cineasta: un tema tan importante en relación con la historia reciente de este planeta es abordado en forma de una mera descripción cronológica de los hechos, sin profundización alguna en los aspectos científico y militar del mismo. El espectador se entera, por ejemplo, más de los devaneos amorosos de Robert Oppenheimer que de otros puntos en relación con la historia narrada que pudieran ser de mayor interés. La postura de los realizadores de la cinta, por tanto, no se llega a saber claramente si es pro o antinuclear ; más bien se hace notar una molesta y peligrosa complacencia, totalmente acrítica en cualquiera de los sentidos.

             El estilo narrativo de Joffé es bastante impersonal, sin entusiasmarse nunca con lo que está contando. Tan sólo hace gala de una habilidad artesanal a toda prueba y de una técnica de dirección de actores correcta. Paul Newman, presunta estrella del filme, se limita a cumplir con su cometido ; no es, por tanto, una de sus mejores interpretaciones. Una película histórica, por tanto, que no pasará precisamente a la historia dentro de su género.

[ATRAS]