¿Y LA FAMILIA, QUE? (‘La Gaceta de Canarias’, 22-XII-1989)

 

LA LOCA AVENTURA DEL MATRIMONIO

 

TITULO ORIGINAL:  She's Having a Baby

NACIONALIDAD:  USA

FECHA:   1988 DURACION:  100 min., COLOR

DIRECTOR:  John Hughes

INTERPRETES:  Kevin Bacon, Elisabeth McGovern, William Windom, Paul Gleason

 

 

DULCE HOGAR ... ¡A VECES!

 

TITULO ORIGINAL:  Parenthood

NACIONALIDAD:  USA

FECHA:   1989 DURACION:  120 min., COLOR

DIRECTOR:  Ron Howard

INTERPRETES:  Steve Martin, Mary Steenburgen, Dianne Wiest, Rick Moranis

 

             Ultimamente parece ser que la inefable institución familiar ha cobrado una importancia inusitada. Aparte del excelente filme de Ettore Scola ‘La Familia’, emitido recientemente por TVE, tenemos en nuestras pantallas dos cintas que versan sobre este tema: ‘La loca aventura del matrimonio’, de John Hughes, y ‘Dulce hogar ... ¡a veces!’, de Ron Howard. Tal vez sea por la cercanía de las celebraciones navideñas –de gran raigambre familiar, como sabemos-, pero el caso es que, por utilizar un tópico, podríamos decir que “la familia ataca de nuevo”. 

            Las dos películas a que nos referimos coinciden en un detalle: ambas resultan francamente insoportables. ¿Por qué? Pues porque, en nuestro opinión, enfatizan en demasía un tema (el de la familia) real como la vida misma y que, por tanto, no necesita énfasis. Sobre todo si tenemos en cuenta que los tiempos de Mayo del 68 ya han pasado, para bien o para mal. Nos tememos que algunos cineastas pretenden resucitar aquel cine moralizante y puritano que surgió en USA en los años 30 a la sombra del Código Hays, de triste recuerdo, y cuyo producto más notorio fue aquella insufrible serie sobre el juez Hardy y sus allegados, donde hicieron sus primeros pinitos interpretativos Judy Garland y Mickey Roney.

De Ron Howard, la verdad, esperábamos bastante más. Es un director que tiene en su haber dos obras por las cuales merece al menos que se le tenga en consideración: ‘Splash’ y ‘Cocoon’. En ellas demuestra a todas luces su talento, tanto para la comedia ligera como para lo fantástico. Dulce hogar ... ¡a veces!, por el contrario, resulta ser una especie de melodrama familiar interpretado por actores de comedia (¿por qué?), realizada sin el más mínimo entusiasmo, sin ritmo narrativo, y donde se cae en todos los tópicos habidos y por haber. Lástima. Es verdad que, como decíamos más arriba, el tema de la familia no da para mucho a la hora de confeccionar un guión. Sin embargo, ahí están esa pléyade de inolvidables comedias de Frank Capra, Howard Hawks o George Cukor, entre otros, donde la institución de marras es puesta de vuelta y media sin ningún otro tipo de interpretación trascendental o metafísica fuera de tono. Tal vez el secreto de esas películas estriba en que sus personajes, por muy grotescos que sean, resultan humanos.

Porque pensamos que el principal defecto de las dos películas que comentamos es el excesivo esquematismo de sus personajes y situaciones. Esto es especialmente visible en La loca aventura del matrimonio, donde se peca de una excesiva generalización, y eso inevitablemente lleva a exageraciones, tópicos y lugares comunes. Nos pasamos dos horas mirando a la pantalla y no averiguamos nada que no supiéramos ya desde los primeros minutos de proyección. Y tampoco se nos plantea tesis alguna al final. Algo parecido ocurre en el filme de Howard, donde si bien se nos muestran diversas alternativas de cara a la educación de los hijos y a las relaciones familiares, no se llega nunca a captar la atención del espectador, a pesar de la adecuada y a veces excelente labor interpretativa de los actores y actrices.`

[ATRAS]