REVISION Y PUESTA AL DIA DEL MITO DE PHYGMALION

(‘La Gaceta de Canarias’, 19-X-1990)

 

PRETTY WOMAN

 

TITULO ORIGINAL:  Pretty Woman

NACIONALIDAD:  USA

FECHA:   1990 DURACION:  115 min., COLOR

DIRECTOR:  Garry Marshall

INTERPRETES:  Richard Gere, Julia Roberts, Jason Alexander, Ralph Bellamy

 

 

            Según una antigua leyenda griega, Phygmalion se enamoró de una estatua esculpida por él y suplicó a la diosa Afrodita que le diera vida ; la diosa escuchó su ruego, y Phygmalion se casó con ella. Este argumento fue adaptado en 1912 por George Bernard Shaw para una obra escénica del mismo título donde se narraba una historia parecida entre un profesor de fonética y su alumna, de baja extracción social. La versión cinematográfica de esta obra –como una comedia musical- fue la maravillosa ‘My Fair Lady’ (1964), de George Cukor, cuyo título significa en castellano casi lo mismo que el de ‘Pretty Woman’, de Garry Marshall. Y esa no es la única coincidencia entre ambas películas.

            En el film de Garry Marshall, la historia mitológica original queda bastante desdibujada al ser trasladada a los años 90 del siglo XX, pero se la puede reconocer con cierta facilidad. No obstante, aquí la heroína no es ya una creación más o menos inerte de su dueño, sino que todas las transformaciones que sufre a lo largo de la trama se deben a su propia voluntad y a sus facultades innatas. Ya no hay ningún príncipe que rescate a la princesa de turno, como en los cuentos, ni profesor que acabe enamorándose de su alumna, como en otras películas de tema similar, ‘Educando a Rita’ (1983), de Lewis Gilbert, por ejemplo. Será, por el contrario, la prostituta la que libere de sí mismo al millonario, superando así de un plumazo el registro machista de las anteriores versiones –fílmicas o literarias- del mismo tema. La única excepción sería ‘El príncipe y la corista’ (1957), de Laurence Olivier, con la que el film de Marshall guarda más de un punto en común.

             El punto de mira del director de Pretty Woman estuvo evidentemente fijo en el citado film de Cukor. A lo largo de la película se hacen frecuentes homenajes a su ilustre predecesora (por ejemplo, se ven por TV diversos fragmentos de películas con Audrey Hepburn, la actriz protagonista de aquella cinta), y, salvando las distancias, el resultado conseguido por Marshall es bastante digno. Tal vez se le podría achacar, si acaso, una cierta falta de ritmo narrativo, con secuencias quizás excesivamente alargadas. Por otro lado, lo que más destaca en Pretty Woman es la buena dirección de actores , todos, protagonistas y secundarios, cumplen a la perfección sus papeles para dar lugar a un agradable melodrama con algunos ribetes de comedia.

[ATRAS]