BASEBALL Y FEMINISMO (‘La Gaceta de Canarias’, 17-I-1993)

 

ELLAS DAN EL GOLPE

 

TITULO ORIGINAL:  A League of their own

NACIONALIDAD:  USA

FECHA:  1992 DURACION:  124 min., COLOR

DIRECTOR:  Penny Marshall

INTERPRETES:  Tom Hanks, Geena Davis, Madonna, Lori Petty

 

 

            La potente y omnipresente cinematografía norteamericana ha dado pocas oportunidades a las mujeres para expresar su creatividad dirigiendo películas. Sea porque ellas mismas se abstienen de realizar tal actividad, sea porque las productoras se muestran reticentes a que la lleven a cabo, el caso es que hay muy pocas mujeres cineastas yanquis (y de cualquier otra nacionalidad, dicho sea de paso) que merezca la pena nombrar. Citando de memoria, se tendría únicamente, en las dos últimas décadas a Susan Seidelman, artífice de, al menos, dos films interesantes (‘La chica de Nueva York’, 1982, y ‘Buscando a Susan desesperadamente’, 1985), Randa Haines, autora de la excelente ‘Hijos de un dios menor’ (1986) y nombres menos dignos de mención, como Joan Micklin-Silver o Emile Bardolino.

            Penny Marshall, autora de ‘Ellas dan el golpe’, nos había obsequiado ya previamente con tres curiosas muestras de sus habilidades creativas: ‘Jumpin’ Jack Flash’ (1986), ‘Big’ (1988) y la oscarizada ‘Despertares’ (1990). La película que aquí se critica pretende ser una especie de fresco histórico basado en hechos reales, concretamente las peripecias que tuvieron lugar con motivo de la creación, durante la 2a Guerra Mundial, de una liga femenina de béisbol en EE.UU. Este deporte, una de las instituciones más firmemente arraigadas en el alma de los norteamericanos, no podía desaparecer al marcharse hacia los frentes de batalla gran parte de los jugadores, y por ello se recurrió a las mujeres, lo mismo que se hizo uso de ellas como mano de obra en la industria bélica y para otros menesteres varios. El film plantea cuál fue la situación real de las féminas en ese acontecimiento, así como cuál fue la actitud de sus compatriotas del otro sexo ante semejante iniciativa.

            El béisbol, como es sabido, constituye para los americanos algo más que un deporte: es un elemento más de su modus vivendi (el mundialmente conocido ‘american way of life’). Sólo así se explica que los realizadores cinematográficos de ese país rueden una y otra vez películas sobre el mismo tema, sin variar demasiado el argumento, y todas con el mismo entusiasmo. Recuérdese a este respecto, entre otros muchos filmes, ‘El orgullo de los yanquis’ (1942), de Sam Wood, o ‘Campo de sueños’ (1989), de Phil Alden Robinson, donde el béisbol adquiría caracteres casi místicos. Lo que más sorprende de cintas como Las chicas dan el golpe es cómo consiguen conectar con el espectador, incluyendo al no-deportista, y cómo un tema local de Estados Unidos puede ser sentido por audiencias de todas las geografías. Los norteamericanos han sabido desde siempre hacer propaganda de lo suyo, y esta película es una viva muestra de ello. Es algo que en nuestro país, por ejemplo, no sabemos (o no queremos) hacer ; compárese, por ejemplo, el film objeto de esta crítica con un film español en cierto sentido similar, ‘Las Ibéricas, F.C.’ (1971), de Pedro Masó, donde el fútbol femenino no era más que un pretexto para desarrollar una historieta más de destape –el cual estaba de moda por estos lares en aquellos momentos, como es bien sabido- y que, por supuesto, no provocaba identificación alguna con el ‘deporte rey’.

            De todas maneras, Las chicas dan el golpe es algo más que una película sobre béisbol. En realidad lo que se plantea con más énfasis es la condición de las mujeres americanas en una determinada época histórica y el carácter provisional (por la guerra) de toda involucración de éstas en actividades consideradas desde siempre como puramente masculinas. El béisbol femenino, como se desprende de los recortes de prensa que se muestran en pantalla a lo largo de la cinta, fue interpretado primariamente como una especie de espectáculo sexy o pase de modelos, donde lo de menos era la calidad del juego y lo de más el atractivo físico de las jugadoras. Sólo con el paso del tiempo se fue cambiando paulatinamente de parecer y se llegó a la conclusión de que éstas podían llegar a ser buenas deportistas como los hombres.

            Penny Marshall se mueve con suma soltura por esta especie de docudrama histórico. El excelente guión del film, que incide especialmente en la caracterización psicológica de los personajes, recrea asimismo a la perfección la época que se describe. La directora, por su parte, sabe en todo momento dónde colocar la cámara y cómo moverla y, sobre todo, saca un gran partido del elenco artístico, tanto de las actrices, que soportan evidentemente el mayor peso del reparto, como de los actores. Es especialmente digno de mención el sorprendente resultado que esta realizadora es capaz de conseguir a partir de un actor con serias limitaciones expresivas como es Tom Hanks. Ya en ‘Big’ había conseguido éste una de sus mejores interpretaciones, y aquí se supera a sí mismo en un papel decididamente complejo. Madonna, que figura en la propaganda como una de las protagonistas, se mantiene sin embargo en un discreto segundo plano, como corresponde a su personaje. La actuación estelar en esta película es sin lugar a dudas la de Geena Davis, quien, como siempre, borda su papel.

[ATRAS]