VAMOS A CONTAR MENTIRAS

(‘La Gaceta de Canarias’, 14-III-1993)

 

ESPOSA POR SORPRESA

 

TITULO ORIGINAL:  Housesitter

NACIONALIDAD:  USA

FECHA:  1992 DURACION:  96 min., COLOR

DIRECTOR:  Frank Oz

INTERPRETES:  Steve Martin, Goldie Hawn, Dana Delany, Julie Harris

 

 

            Hay actores y actrices que, aunque cumplan a la perfección sus respectivos cometidos encarnando a los personajes de las películas, nunca llegan a alcanzar a las grandes estrellas en éxito ni en popularidad. Generalmente son objeto de alguna crítica adversa, y eso les hace descender en el ranking ; las leyes del star-system son así de crueles. El caso de los protagonistas de ‘Esposa por sorpresa’, Goldie Hawn y Steve Martin, es sintomático ; ambos son -¿quién lo duda?- muy buenos en su oficio y, sin embargo, no parecen despegar, y casi siempre son relegados a actuar en filmes de bajo presupuesto, lo cual equivale poco menos que a condenarlos al ostracismo. Tal actitud, a menudo injusta, suele ser secundada servilmente por gran parte de la crítica cinematográfica ; a Martin, por ejemplo, más de un comentarista lo ha tildado de insoportable y de no saber lo que es actuar ante una cámara, y algo parecido se ha llegado a decir de su compañera de reparto.

            En opinión de este crítico, Goldie Hawn es una de las actrices más espontáneas y naturales que ha producido Hollywood. Aunque se especializa en papeles de comedia (tal vez por imposición de los estudios), resulta creíble en cualquier tipo de personaje, y así se la puede recordar desplegando su contagioso encanto en películas tales como ‘Sugarland Express’ (1974), de Steven Spielberg, ‘Shampoo’ (1975), de Hal Ashby, y, más recientemente, en ‘La muerte te cae tan bien’ (1992), de Robert Zemeckis, entre otras. Steve Martin, por su parte, se reveló en ‘Pennies from Heaven’ (1981), de Herbert Ross, y luego ha actuado en innumerables películas (generalmente como actor secundario), de las que cabría destacar aquel entrañable ‘Cliente muerto no paga’ (1982), de Carl Reiner, donde se codeaba en clave de comedia con los protagonistas de innumerables clásicos del cine negro, o el encantador musical ‘La tienda de los horrores’ (1987), de Frank Oz.

            Dígase lo que se pudiere decir de ambos actores, en Esposa por sorpresa están en su salsa, y no se podía haber escogido a intérpretes más indicados para sus respectivos papeles. Precisamente se necesitaba una ligera –aunque no exagerada- sobreactuación a la vieja usanza por parte de ambos que subrayara de manera sutil la disparatada trama argumental de la película y estimulase la hilaridad del respetable, y eso es, en efecto, lo que han hecho: Goldie Hawn, con su sorprendente desparpajo y seguridad en sí misma, aún en las situaciones más comprometidas, y Steve Martin dejándose sorprender por unos acontecimientos que le desbordan en todo momento. El excelente guión de esta divertidísima película está inspirado en las comedias de enredo norteamericanas de la época clásica, e igualmente lo están la técnica narrativa y la dirección de actores. Frank Oz, el director del film, que ya en su anterior trabajo, ‘La tienda de los horrores’ –un curioso y sugerente musical con monstruo incluido- había dejado con buen sabor de boca tanto a la audiencia como a la crítica, se confirma con esta cinta como un gran director de comedias, cosa que los últimos años se estaba echando en falta en los medios cinematográficos.

            Especialmente se podría recordar como referente más directo de esta película a ‘Un gángster para un milagro’ (1961), de Frank Capra, donde se planteaba una situación similar de engaño familiar bienintencionado, aunque también se podría citar a más comedias del mismo estilo rodadas por aquel entonces o incluso antes, como por ejemplo ‘La octava mujer de Barba Azul’ (1938), o ‘Ser o no ser’ (1942), ambas de Ernst Lubitsch, el argumento y la comicidad de las cuales se basaba igualmente en la suplantación de personalidades. En Esposa por sorpresa se subraya especialmente el hecho de que sus personajes estén constantemente mintiendo, inventándose las más ingeniosas historias falsas acerca de sus vidas (relatos que acaban creyéndose incluso ellos mismos), consiguiendo engañar de esta guisa a todo un pueblo por el sencillo procedimiento de contar a cada persona exactamente lo que desea oír. Esto da lugar a unos diálogos verdaderamente desternillantes, de los que hacía años que no se escuchaban en nuestras pantallas, al estilo de los escritos por aquellos célebres guionistas hollywoodienses. Cada frase que se pronuncia en el incesante parloteo de la película guarda (dentro de su falsedad) una infalible ilación lógica con las anteriores y posteriores, y eso realza sobremanera la comicidad de las situaciones planteadas, que también resultan plausibles, aún siendo disparatadas.

            Resumiendo, se puede decir sin lugar a dudas que Esposa por sorpresa es una película encantadora, para ser vista y disfrutada varias veces. Es algo que se puede decir de muy pocos films hoy en día, cuando generalmente se echa de menos un argumento, si no original (no hay nada nuevo bajo el sol), sí al menos inteligente, que refresque de cuando en cuando el desesperante panorama que presenta el cine comercial que actualmente inunda las pantallas. Se espera que su director continúe en la misma línea en sus próximas realizaciones.

[ATRAS]