UN ZAPATO A LA MEDIDA (‘La Gaceta de Canarias’, 11-IV-1993)

 

HEROE POR  ACCIDENTE

 

TITULO ORIGINAL:  Hero

NACIONALIDAD:  USA

FECHA:   1992 DURACION:  113 min., COLOR

DIRECTOR:  Stephen Frears

INTERPRETES:  Dustin Hoffman, Geena Davis, Andy García, Joan Cusack

 

 

            En la sociedad del presente, donde la competitividad a todos los niveles está a la orden del día –‘carrera de ratas’ se la suele llamar- hay poco lugar para las ‘cenicientas’ ; sólo hay que estar en posesión del zapato adecuado en el momento adecuado, y a nadie se le pasará por la cabeza hacer preguntas. Esa parece ser la filosofía que subyace a la disparatada trama de ‘Héroe por accidente’, la última entrega por el momento de la obra fílmica del británico Stephen Frears, un realizador que ya nos tiene acostumbrados a la proverbial acidez crítica que le caracteriza. El cine británico está en la actualidad atravesando una mala racha debido a la imparable competencia comercial de las películas norteamericanas. El hecho de que los más interesantes cineastas de esa nacionalidad (incluyendo al propio Frears) hayan terminado ejerciendo su oficio en Hollywood constituye una prueba irrefutable ; poco o nada se hablaría hoy de realizadores de los años 70 y 80 como John Boorman (‘Excalibur’, 1981), Ken Russell (‘Mujeres enamoradas’, 1969 ; ‘Tommy’, 1975), el celebérrimo Ridley Scott (‘Alien’, 1979 ; ‘Blade Runner’, 1982) o el más reciente Mike Figgis (‘Lunes tormentoso’, 1988 ; ‘Asuntos sucios’, 1989) si la industria yanqui no los hubiese acogido. Salvo algunos realizadores marginales, generalmente ausentes de los circuitos de distribución comercial, como Stephen Dwoskin, las últimas décadas han dado poco de sí en cuanto a cinematografía en el Reino Unido ; de la última hornada, tan sólo los nombres de Peter Greenaway (‘Conspiración de mujeres’ y ‘El vientre de un arquitecto’, 1987) y Stephen Frears han hecho correr alguna tinta.

            Stephen Frears, realizador de Héroe por accidente, sorprendió ya con su primera realización: ‘Detective sin licencia’ (1971). En esa película el personaje interpretado por Albert Finney constituía el reverso de la moneda del típico ‘detective privado’ del cine negro clásico. La vena satírica característica de este director empezaba a despertar ; pero en realidad esa cinta no fue más que algo así como el ensayo general para su posterior incursión en el thriller, la magnífica ‘Los timadores’ (1991). Previamente Frears había extasiado a la crítica con su trilogía erótica: ‘Mi hermosa lavandería’ (1985), ‘Abrete de orejas’ (1987) y ‘Sammy y Rosie se lo montan’ (1987), seguidas éstas por su impecable ‘Las amistades peligrosas’ (1988), sabia adaptación del texto clásico de Cloderlos de Laclos. Su extenso –y, según referencias, excelente- trabajo para la televisión de su país permanece inédito entre nosotros. La labor fílmica de Frears en el contexto del cine norteamericano continúa de momento por los mismos derroteros que su obra británica. El guión, por ejemplo, de Héroe por accidente, película que toca comentar, está planteado en tono de comedia, pero no se trata, desde luego, de una comedia ligera, sino de una despiadada sátira contra el american way of life. En eso este realizador enlaza intelectualmente hablando con aquellos pensadores iluministas ingleses del siglo XVIII, como Shaftesbury, por ejemplo, quienes, como es sabido, basaban todo su quehacer filosófico en la sátira y la ironía en la crítica a las creencias e instituciones tradicionales. El hecho de que el film en cuestión se burle sistemáticamente de los valores morales de la sociedad neocapitalista actual remite claramente a aquel movimiento.

            Los dos protagonistas de Héroe por accidente, encarnados respectivamente por Dustin Hoffman y Andy García, son dos personajes antitéticos, pero complementarios. La relación entre ambos es, desde luego, dialéctica (amigos-enemigos, marginados-triunfadores, acusados-jueces, ...), y la moraleja de la historia que se narra no sería comprensible faltando la referencia a cualquiera de ellos. El desenlace de la trama, en ese sentido, es ejemplar, pues consiste ni más ni menos que en la conciliación sintética de ambas posturas ante la vida por medio de un engaño colectivo ; realidad y fantasía vuelven a darse la mano como era de esperar. Frears dirige todo el cotarro con mano maestra. Resulta sencillamente impresionante, por citar un ejemplo, la secuencia del accidente aéreo en medio de la lluvia, donde la planificación juega acertadamente con el fuera de campo, con la banda sonora y con la insuperable actuación de Hoffman, en primer plano casi toda la secuencia. Este actor se ha venido especializando últimamente, ya desde la época de ‘Cowboy de medianoche’ (1969), de John Schlesinger, en papeles de marginados, y ha llegado con los años a alcanzar una gran perfección en esta especialidad. El resto del reparto raya igualmente a una altura fuera de lo común ; junto a los dos actores principales ya mencionados habría que destacar a una Geena Davis cada vez más sorprendente y a un Chevy Chase verdaderamente increíble (¿quién dijo que era un mal actor?) ; ha sido un acierto del casting el haberlo elegido para este papel. En resumen, se puede decir que Héroe por accidente es una película totalmente recomendable a todos los niveles: no sólo por plantear una temática interesantísima, sino además por conseguir con ello un producto sin duda impactante.

[ATRAS]