DESALIENTO ANTE LA PROGRAMACION

(‘La Gaceta de Canarias’, 18-VII-1993)

 

 

            La llegada del período estival siempre constituye una lúgubre noticia para el cinéfilo. Suelen llamarlo ‘temporada baja’, y los estrenos importantes se posponen hasta Septiembre, por lo menos. Para los exhibidores, el público, siempre bastante tolerante por lo general, tiende a serlo más en verano y está dispuesto a tragarse lo que caiga. El crítico, por su parte, habrá de hacer acopio de paciencia: si en ocasiones resulta difícil encontrar alguna película sobre la que merezca la pena escribir (bien o mal ; el interés de un film no siempre radica en el placer que pueda producir su visión), durante esta estación la labor resulta aún más complicada si cabe. Dentro de la cartelera de esta semana la perspectiva es, como era de esperar, bastante desoladora. La película que decididamente ofrece un mayor interés es Atrapado en el tiempo, de Harold Ramis, que ya fue objeto de comentario en esta sección. Además hay otras cintas que a primera vista presentan algún atractivo.

            Está en primer lugar ‘Jennifer 8’, de Bruce Robinson, un thriller que venía avalado por su éxito en los Festivales de Cognac y de Bruselas. En realidad se trata de un producto más, sin mucha personalidad, del género de asesino psicópata, y no sorprende demasiado en su desarrollo argumental, pese a haber sido objeto de una cuidadísima realización y de una ajustada interpretación, sobre todo por parte de la protagonista, Uma Thulman. Especialmente conseguido está el ambiente sórdido basado en una climatología lluviosa que confiere al conjunto una sensación de claustrofobia. Sin embargo, este mismo ambiente, por su excesiva reiteración, le resta ritmo a la narración. Otro film que prometía más que lo que realmente ofrece es ‘Super Mario Bros.’, de R. Morton y A. Jankel. Esta pareja de directores, que ya había llamado la atención con el serial televisivo ‘Max Headrom’ (1985), sorprendió al respetable en 1988 con su primer largometraje para la pantalla grande, ‘Muerto al llegar’, una interesante muestra de cine negro que hacía esperar mucho más de estos realizadores, pese a su inapropiada estética de video-clip. En esta nueva muestra de su quehacer, Morton y Jankel se han enfrentado con una película de aventuras fantásticas basadas en los personajes de un conocido vídeo-juego. El resultado, aunque hay que reconocer que no carece de un cierto ritmo narrativo, es bastante decepcionante (excepción sea hecha de la brillante interpretación de Bob Hoskins) por lo infantil del planteamiento a nivel de guión. Habrá que esperar a nuevas realizaciones de esta pareja para ver qué son capaces de dar de sí en el futuro.

            También es absolutamente prescindible la última muestra de la obra fílmica de Adrian Lyne, ‘Una proposición indecente’. Lyne sigue, por lo visto, empeñado en demostrar que es un director de cine, y por el camino que va es probable que nunca lo consiga. Todas sus películas hasta el momento resultan tan pretenciosas como detestables, desde aquellas inaguantables –pero exitosas- ‘9 semanas y media’ (1986), pasando por ‘Atracción fatal’ (1987), hasta ‘La escalera de Jacob’ (1987), esta última algo más soportable, debido únicamente al interés intrínseco de la historia que contaba, y no a la labor de dirección. Una proposición indecente, que venía avalada por el escándalo que provocó su estreno en EE.UU., narra una trama francamente aburrida, donde únicamente se salva la interpretación de Robert Redford. Lo que resulta inexplicable es que un actor de su categoría accediera a participar en un engendro semejante. Mal deben ir las cosas en Hollywood.. También resulta interesante la última realización del ya veterano John Landis, una correcta, aunque impersonal, ‘Sangre fresca’. Este director también prometió en un principio bastante más de lo que luego se ha visto. Su mejor película sigue siendo la segunda que realizó: ‘Un hombre-lobo americano en Londres’ (1981), una curiosa comedia fantástica, de cuyas fuentes bebe en cierto sentido Sangre fresca. En todos sus films Landis ha demostrado siempre poseer un buen dominio narrativo, amén de una eficiente dirección de actores. Sin embargo, esa técnica la ha empleado en más de una ocasión para llevar a cabo engendros comerciales sin interés, e incluso ha realizado algún vídeo-clip musical, como es el caso del interesante ‘Thriller’, para el cantante Michael Jackson. En Sangre fresca, que no es, mucho menos, lo mejor de Landis, éste dirige con indudable oficio, consiguiendo una historia bastante divertida donde destaca especialmente la actuación de la francesa Anne Parrillaud.

            The Killers’, de John Woo, es un film de acción producido en Hong-Kong. En esa colonia británica, pese a contar sólo con 4 millones de habitantes, se producen anualmente cientos de películas, la mayor parte destinadas al consumo local. Durante los primeros años 70 el cine de Hong-Kong tuvo una cierta incidencia en el mercado mundial merced a las cintas de kung-fu y demás artes marciales. En este género destacó el director King Hu, que fue premiado en Cannes por ‘A Touch of Zen’ (1975), y recientemente el público occidental ha podido admirar la excelente ‘Una historia china de fantasmas’ (1986), de Ching Sin Tung, un sorprendente film fantástico. The Killers no pasa de ser una modesta película policíaca, una especie de film negro al estilo chino sin muchas pretensiones. Sin embargo, hay que destacar en el mismo un trepidante ritmo narrativo y una excelente labor interpretativa de todo el elenco, que disimulan la evidente superficialidad de la historia.

             Una semana, como ya se advirtió, sin mucho que decir desde el punto de vista cinematográfico. Puestos a recomendar alguna de las películas en cartel, habría que quedarse sin duda con el clásico de dibujos animados ‘Bambi’ (1942), de David D. Hand, una de las más reputadas producciones de la casa Disney. Su visión, para la que ahora se ofrece una nueva oportunidad, siempre resulta reconfortante.

[ATRAS]