ASESINATOS (‘La Gaceta de Canarias’, 14-XI-1993)

 

EN LA LINEA DE FUEGO

 

TITULO ORIGINAL:  In the Line of Fire

NACIONALIDAD:  USA

FECHA:  1993 DURACION:  120 min., COLOR

DIRECTOR:  Wolfgang Petersen

INTERPRETES:  Clint Eastwood, John Malkovich, Rene Russo, Dylan McDermott

 

 

SOL NACIENTE

 

TITULO ORIGINAL: Rising Sun

NACIONALIDAD: USA

FECHA:1993 DURACION: 124 min., COLOR

DIRECTOR: Philip Kaufman

INTERPRETES: Sean Connery, Wesley Snipes, Harvey Keitel, Tia Carrere

 

 

            La violencia parece ser una de las constantes del cine norteamericano actual, y no sólo en aquellas películas de línea más comercial destinadas al público de masas, sino también de algunas tendencias del así llamado ‘cine independiente’, que, al menos en teoría, se plantea unos objetivos estéticos de más altas miras. Prueba de esto sería la inmerecida fama que han logrado –a nivel de crítica, que no de público, por fortuna- algunos productos que a juicio de este comentarista están dotados de poco o nulo interés fílmico, como ‘Los chicos del barrio’ (1991), de John Singleton, o más recientemente ‘El mariachi’, de Robert Rodríguez, ya analizado en esta página. Tal vez se deba este fenómeno simplemente a la nefasta influencia sobre la pantalla grande de ciertas series televisivas, o posiblemente responda a un preocupante falta de inspiración de los guionistas hollywoodienses. Sea como sea, el caso es que de un tiempo a esta parte un gran porcentaje de la programación de las salas cinematográficas está compuesta de cintas de contenido más o menos violento. Las dos películas a que se refiere este comentario están incluidas en esa categoría, lo cual, por supuesto, no desdice del indudable interés que ofrecen desde un punto de vista estrictamente cinematográfico.

            El alemán Wolfgang Petersen, director de ‘En la línea de fuego’, se está especializando últimamente –con notable éxito, por cierto- en cine de acción, en especial tras su incorporación a la industria fílmica norteamericana. Se inició como cineasta con ‘Sólo por tu amor’ (1976), un producto televisivo sin mucho interés que fue estrenado en cines seis años más tarde. Su primera realización propiamente dicha para la pantalla grande, ya dentro de la órbita del nuevo cine alemán, fue una película policíaca: ‘El jugador de ajedrez’ (1979). En ese film Petersen aún se encontraba imbuido de las preocupaciones metafísicas propias de la cinematografía intelectual de su país, y presentaba un argumento que, aún moviéndose dentro de los esquemas clásicos del cine negro, revelaba no obstante ciertos resabios bergmanianos, sobre todo de ‘El séptimo sello’ (1956). Ya en su segunda película, ‘El submarino’ (1981), se observa un cambio de rumbo ; es un film bélico de factura clásica y muy bien realizado para el cual se contó con más medios que en el film anterior y que el director supo aprovechar con maestría.

            El giro hacia lo decididamente comercial por parte de Petersen con ‘La historia interminable’ (1984), una execrable adaptación de la exitosa novela infantil del mismo titulo, original de Michael Ende, donde los guionistas se las arreglaban para que desapareciera por completo toda la frescura y la fantasía originales, todo ello en función de unos efectos especiales realmente ridículos. La película, con todo, obtuvo un gran éxito de taquilla, y esto permitió a su realizador enfrentarse con proyectos más ambiciosos, como ‘Enemigo mío’ (1985), un parcialmente fallido remake, en clave de ciencia-ficción, de ‘Infierno en el Pacífico’ (1968), de John Boorman. Le sigue, por fin, ‘La noche de los cristales rotos’ (1991), primera incursión de Petersen en el thriller a la americana, y cuyo relativo éxito instó al realizador alemán a continuar en la misma dirección. En la línea de fuego, su última obra, constituye, efectivamente, una nueva muestra del mismo género.

            El argumento de En la línea de fuego juega hábilmente con una temática que, por lo que parece, preocupa especialmente al público norteamericano: el magnicidio, sobre todo cuando la víctima es un mandatario de esa nación. En el film no faltan homenajes a cintas clásicas de ese mismo asunto, como ‘7 días de Mayo’ (1964), de John Frankenheimer, o ‘El último testigo’ (1974), de Alan J. Pakula, por ejemplo. La trama, moviéndose a caballo entre el psicho-thriller y la política-ficción al modo hitchcockiano, especula con la remota posibilidad de que los luctuosos hechos que condujeron al asesinato de John F. Kennedy en 1962 pudieran repetirse 30 años más tarde. Una narrativa ágil, apropiada en todo momento, es subrayada por la competente interpretación de todo el elenco artístico, especialmente por parte de Clint Eastwood y John Malkovich, su antagonista, ambos verdaderamente excelentes. Resulta, en definitiva, una de las más logradas realizaciones de Wolfgang Petersen, quien parece haber encontrado por fin la horma de su zapato.

            La película de Philipp Kaufman ‘Sol naciente’ se mueve en una línea parecida. Su historia combina el buddy-movie, con su ya clásica pareja de policías protagonistas, con la descripción de ambientes exóticos, como en ‘Black Rain’ (1989), de Ridley Scott, aunque esta vez sin salir de los EE.UU. Se narra la investigación de un caso de asesinato relacionado con la penetración de compañías japonesas en el mercado yanqui, algo que también parece preocupar al público de ese país. Con esto Kaufman se apunta al género del thriller, algo que no había practicado hasta el momento. El argumento está adaptado de una novela de Michael Crichton, más conocido por sus obras de estilo fanástico, gran parte de las cuales han sido llevadas también a la pantalla, algunas dirigidas por el propio escritor. El último ejemplo en ese sentido es ‘Jurassic Park’, la última realización de Steven Spielberg.

            El realizador norteamericano Philip Kaufman, tras terminar los estudios de Derecho, se dedicó durante bastantes años a trabajar como enseñante en Europa. Se inició en el 7o Arte a mediados de los años sesenta con films independientes de bajo presupuesto. Su ingreso de lleno en la industria cinematográfica tuvo lugar con ‘La invasión de los ultracuerpos’ (1978), un convincente remake de ‘La invasión de los ladrones de cuerpos’ (1956), de Don Siegel. Le siguió ‘The Wanderers/Las pandillas del Bronx’ (1979), una interesante reflexión fílmica acerca de la violencia en el mundo de la enseñanza, tan conocido por el director. Tras ‘Elegidos para la gloria’ (1983), discutible adaptación de una novela de Tom Wolfe, Kaufman realizó otras dos películas de corte literario, igualmente semifallidas: ‘La insoportable levedad del ser’ (1987), según Milan Kundera, y luego ‘Henry y June’ (1990), recreación de las aventuras amorosas habidas entre Henry Miller y la española Anaïs Nin.

                Sol naciente cumple aceptablemente con su cometido de narrar de forma comprensible una historia de tipo policíaco. No obstante, se echa de menos durante el visionado de esta película un cierto entusiasmo en la puesta en imágenes del que carece y que sí se notaba, por el contrario, en la anteriormente comentada cinta de Petersen. El estilo desplegado por Kaufman es sobremanera académico y hasta clásico, pero francamente frío. Destaca especialmente la labor interpretativa de todos los participantes, especialmente la del ya veterano Sean Connery, cuya presencia en una película es baza suficiente para hacer recomendable su visión.

[ATRAS]