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UNA DE POLICIAS (‘La
Gaceta de Canarias’, 6-II-1990) EL ASESINO DEL
CALENDARIO TITULO ORIGINAL: The January
Man NACIONALIDAD:
USA FECHA:
1988 DURACION: 94 min., COLOR DIRECTOR:
Pat O'Connor INTERPRETES:
Kevin Kline, Susan Sarandon, Mary Elisabeth Mastrantonio, Danny
Aiello MELODIA DE
SEDUCCION TITULO ORIGINAL:
Sea of Love NACIONALIDAD:
USA FECHA:
1989 DURACION: 109 min., COLOR DIRECTOR: Harold Becker INTERPRETES: Al Pacino,
Ellen Barkin, John Goodman, Michael Rooker En muchas ocasiones, lo que distingue una buena película de otra que no es tan buena no es precisamente la trama argumental. De hecho, se ha tenido la ocasión de presenciar distintas versiones cinematográficas más o menos conseguidas de una y la misma historia, y lo que suele ocurrir –especialmente si se hace referencia a filmes de género- es que el argumento, caso de existir, se reduce a una mimética reiteración de esquemas formales arquetípicos que forman ya parte del inconsciente cinematográfico colectivo: así, el famoso chico-busca-chica de las comedias, por ejemplo. Y entonces el resultado final del producto depende de la habilidad del equipo de realización del filme (y especialmente del director) para dar un toque de originalidad a una historia que no tiene nada de original. ‘El asesino del calendario’, de Pat O’Connor, y ‘Melodía de seducción’, de Harold Becker, son sintomáticas de los que estamos diciendo ; son dos historias de policías muy parecidas entre sí y ya vistas en infinidad de versiones desde que el cine es cine, sólo que algunas diferencias en el tratamiento fílmico colocan a la una a un nivel artístico bastante superior al de la otra. Se trata de la conocida historia de un policía con problemas personales (un caso de presunta corrupción en uno, alcoholismo y divorcio reciente en el otro caso) enfrentado a un difícil caso de investigación ; de que encuentre o no al criminal depende que se resuelvan o no sus problemas privados. El resto son variaciones sobre el mismo tema. ¿Por qué, entonces, salieron dos películas tan diferentes? En el primer caso hay que achacar la culpa del desastroso resultado tanto al director Pat O’Connor como a sus guionistas. Porque se trata más que nada de un problema de descripción de personajes y situaciones. Por ejemplo, el que un policía –el protagonista- sea un excéntrico no significa automáticamente que sea un subnormal, como se le presenta, sobre todo si se dice que es el mejor profesional de los contornos. Y teniendo en cuenta esto, podrían haberse ahorrado un par de escenas ridículas, como la detención final del asesino, sin ir más lejos. Todo lo contrario es lo que ocurre en Melodía de seducción. En primer lugar, Harold Becker presenta un Nueva York cotidiano y creíble que recuerda bastante al de ‘Manhattan’ (1979), de Woody Allen, salvando las distancias. Las situaciones que el argumento va presentando están todas imbuidas de esa misma cotidianeidad, y los personajes –principales y secundarios- resultan reales ; son personas que se pueden encontrar por ahí en cualquier momento, y no arquetipos. La compleja personalidad del protagonista es encarnada por Al Pacino con indudable maestría, y lo mismo se puede decir de Ellen Barkin, su oponente femenina. Todo esto y mucho más hace olvidar lo elemental de la historia y el forzado final de la misma (habitual, por otra parte, en este tipo de producciones). |