EL MIEDO A LA LIBERTAD EN EL UNIVERSO DE TOM WOLFE

 

 

LA VERSION CINEMATOGRAFICA DE ‘LA HOGUERA DE LAS VANIDADES’

 

TITULO ORIGINAL: The Bonfire of the Vanities

NACIONALIDAD:  USA

FECHA:  1990  DURACION:  120 min., COLOR

DIRECTOR:  Brian de Palma

INTERPRETES:  Tom Hanks, Melanie Griffith, Bruce Willis, Kim Cattrail

 

 

La novela de Tom Wolfe que hemos analizado tiene indudablemente bastantes características que podían tentar a más de uno a llevar a cabo su adaptación para el cine. De hecho, podría decirse que el libro está estructurado con un lenguaje que roza en ocasiones al 7o Arte, o al menos hace recordarlo: montajes paralelos, fueras de campo (en algunos fragmentos resultan más interesantes las acciones secundarias que la trama principal), descripciones paisajísticas que recuerdan lentas panorámicas, etc. Y, tal como se temía, Hollywood se subió –como casi siempre- al carro del éxito y acometió la transformación del lenguaje escrito en fotogramas. El encargado de la versión cinematográfica de esta novela fue el un tiempo prestigioso director Brian de Palma, que en sus primeras realizaciones hacía presagiar la aparición en el firmamento del espectáculo de un nuevo Hitchcock ; no fue así, sin embargo, pues de Palma se embarcó cada vez más en películas comerciales sin el más mínimo interés artístico, realizadas, eso sí, con un gran virtuosismo técnico. Su ‘La hoguera de las vanidades’ no se aparta de esta tónica, por otro lado bastante común en Hollywood: aprovecharse de un éxito literario para hacer dinero con la versión fílmica, y donde el interés comercial de la empresa sobresale casi siempre por encima del componente artístico que se supone que toda película lleva consigo.

            En este caso, y en vista de que había forzosamente que simplificar el argumento de la novela original para poder meterlo en las 2 horas de rigor, esto se hizo siguiendo un criterio poco ortodoxo. Se cargaron las tintas en la anécdota judicial de Sherman Mc Coy (añadiéndole con calzador, por supuesto, un happy end del cual la novela prescinde intencionadamente) y se intensificó el personaje de Peter Fallow, que en el libro no pasa de ser un personaje secundario sin mucha entidad (un periodista fracasado, alcohólico y manipulado por unos y por otros) hasta convertirlo por arte de birlibirloque en el ‘héroe positivo’ de la cinta. Se hizo, por tanto, una versión descafeinada de la novela, apta para el público que habitualmente llena las salas de cine (una audiencia que no quiere ‘comerse el coco’ con problemas psicosociales). Nos encontramos, en definitiva, ante una malísima versión de la novela de Wolfe (cualquier parecido con el texto de la misma es pura coincidencia). Y, no obstante, no se puede afirmar categóricamente que ‘La hoguera de las vanidades’, de Brian de Palma, sea una mala película. El buen hacer técnico-artesanal de este director nos obsequia con una aceptable comedia con mensaje, bastante superior en cuanto a interés fílmico que mucha de la bazofia que habitualmente nos vemos obligados a tragarnos, ya sea en la pantalla grande o en la ‘caja tonta’. Una comedia al uso, pues, con dos de los actores actualmente más populares: Tom Hanks (como Sherman McCoy) y Bruce Willis (como Peter Fallow) ; ninguno de los dos es el más indicado para el papel que les fue encomendado, pero eso no parece haber preocupado demasiado a los responsables del casting. Melanie Griffith, por su parte, a la cual le encaja mejor su papel (de Maria Ruskin), se limita a cumplir pasablemente ; el guión tampoco le da más ocasión de lucir sus indudables dotes de actriz.

[ATRAS]