INFORME
Acerca de las fronteras de la Provincia de Texas con la de Louisiana

 

[Traducido por JUAN DE PUELLES LÓPEZ a partir de la traducción inglesa de la Universidad de Austin, Texas]

Su Excelencia:

Como consecuencia de lo que he prometido a Su Excelencia, y para corresponder a la confianza de Su Excelencia el Presidente de la Federación, me pidió Vd., con fecha de día 7 de este mes, obtener todos los documentos que existieran en el archivo a mi cargo relativos a las fronteras occidentales de la provincia de Louisiana con la de Texas, o Nuevas Filipinas, y que consultase acerca de este asunto a otros sacerdotes de es-te Colegio que hayan viajado por esas regiones, me gustaría decir: que dos clérigos han investigado esos archivos sin encontrar nada en absoluto, probablemente porque los documentos que antes se conservaban aquí y en los archivos de la Provincia de Texas, fue-ron remitidos a la Capital Ciudad de México, o bien a las oficinas del Comandante General de Chihuahua, quien a principios de este siglo se ocupó de recabar de todos los archivos sujetos a su inspección todos los documentos que tratasen del susodicho asunto, o posiblemente antes de esa fecha dichos documentos habían sido remitidos a otros Colegios con vistas a confeccionar una crónica de los mismos.

He consultado, tal como Su Exelencia me encarga, con el Reverendo Padre Comisario, actualmente Prefecto de las Misiones, Fray Manuel Gaitán, con el Reverendo Padre ex-Guardián Fray Bernadino Vallejo y con el Reverendo Padre Fray José Maria Delgadillo, todos los cuales residieron gran cantidad de años en la frontera tejana, cerca de la Louisiana, y que no conocen más que lo que todos los que habitan en dichos luga-res saben, es decir, que la frontera de Texas comienza en el río que desemboca en el Golfo de México a 39º y algunos minutos, continuando la línea hacia alta mar ; de allí hasta el Arroyo Hondo, o Río de la Montaña (como le llaman algunos franceses), que está ubicado tres leguas al Oeste de Natchitoches a 23º de latitud y 284º 30’ de longitud medidos desde el Pico de Tenerife. Desde allí la línea discurre cortando en el centro de los lagos que se encuentran en dirección Oeste y que están formados por el Río Colora-do (también conocido como el Río Nachitoches, Cadaudachos, o Palisade) hasta los 32º 10’ de latitud, donde el susodicho río cruza la línea y gira diagonalmente para desembocar en el Missouri, que desemboca en el Mississippi a una latitud de 38º 30’. Esto es lo que saben los Padres y lo que ha estado en el conocimiento de todos los viejos colonos españoles y franceses cuando yo estuve allí a principios de este siglo. Este conocimiento es una tradición que les fue trasmitida por sus antecesores, y de la cual en años recientes el Gobierno mexicano ha compilado un acta a tal efecto, jurada por más de seis testigos de avanzada edad, que aseguraron que siempre habían oído decir que tales eran los límites.

A principios de este siglo, y mientras residía en la mencionada frontera, fui encargado por el general de brigada D. Nemecio Salcedo de consultar los archivos y confeccionar planos de esas Provincias y sus fronteras e informar de mis hallazgos. No obstante, a los dos meses fui relevado del encargo a causa de (según me dijeron) un desacuerdo entre el Comandante General y el Virrey, y también a causa del Padre Fray Melchor Talamantes, quien actuando por orden del Gobierno trabajaba en el mismo asunto en Ciudad de México, y del Rev. Padre Fray José María Rojas, discípulo de este Colegio, quien actuando bajo instrucciones del Comandante General investigaba el mismo asunto en Chihuahua, hallaron en el curso de su trabajo documentos relacionados con el asunto con los cuales parecían estar de acuerdo, todos los cuales documentos quedaron en posesión del Padre Talamantes.

Toda la información adquirida en el curso de mis investigaciones le fue remitida al Comandante General en Chihuahua, y de los planos que confeccioné acumulando los datos de que disponía, entregué uno al Comandante General, uno a D. José de la Cruz el año 1815 y otro a Don Cesareo de la Rosa, que ahora reside en Guadalajara, habiendo sido enviado años atrás a España como delegado para el Congreso ; pero otro me fue sustraído por el Ingeniero Don Nicolás Finiels, quien acompañaba al ex-Marqués de Casa Calvo en 1804 con motivo de su visita a la frontera de Texas como delegado del Gobierno Español para establecer las fronteras de esta Provincia con la de Louisiana. Se han hecho varias copias de esos planos. Los extranjeros residentes en la provincia también realizaron planos bastante exactos de la región.

Los manuscritos de que Vd. habla, titulados Memorias de Texas, escritos por el Rev. Padre Morfi, están llenos de importantes errores, en tanto en cuanto dicha persona nunca tuvo la oportunidad de revisarlos. Estos mismos errores se contienen en la Historia de Nuevas Filipinas, o Provincia de Texas, escrita por Don Carlos Cifuenza y Góngora, pues como lo hizo hace mucho tiempo y sin el conocimiento necesario, sus escritos están muy incompletos. El Teatro Mexicano, obra del Caballero Villaseñor, también está lleno de errores. La Conquista de Nueva Galicia casi ni menciona la Provincia de Texas. Lo que escribió Don Antonio Bonilla acerca de este asunto es muy elegante ; sin embargo, escribió muy rápidamente y sin conocimientos prácticos sobre los hechos. Lo mismo ocurre con los escritos del Rev. Padre Fray Melchor Talamantes, de la Orden de la Misericordia. Este ilustrado escritor analizó todos los documentos disponibles, pero escribió muy alejado de la Provincia de Texas, y si acaso estuvo allí no pudo dar una descripción perfecta de la región, y muchos de sus escritos son confusos. Bastante mejor es el relato del viaje del ex-Marqués de San Miguel de Aguayo, impreso a principios del siglo pasado, una copia del cual existe en la Capital. Las crónicas de los Colegios Apostólicos escritas por el Rev. Padre Fray Isidoro Espinosa en 1746, y por Fray Domingo Arrecivia en 1792, ambos hijos del Colegio de Quaratero, también son muy buenas. Antonio Herrera y sus discípulos también escribieron sobre este tema, aun-que algunos de estos escritos no son muy claros. Lo mismo le ocurre a Garcilazo de la Vega en su Historia de Florida, también conocida como Los Incas del Perú. Este es incluso menos claro que los escritos anteriormente citados. Recientemente, el Señor Onís, Embajador Español en los Estados Unidos, ha escrito inteligentemente sobre el asunto, y sus escritos, igual que los mencionados más arriba, se pueden conseguir en México, donde también reside el Señor don Francisco Velasco, Secretario en la oficina del Comandante General de Chihuahua, un hombre muy versado en los asuntos de su cargo y de gran talento, quien puede informarle acerca de los documentos a que hago referencia más arriba. Varios franceses han escrito asimismo sobre el asunto, entre ellos un cierto M. Dupratz, quien residió en Louisiana desde 1718 hasta 1734, pero su historia está llena de falsedades, especialmente en la parte donde afirma que los límites de la Louisiana se extienden hacia el Oeste hasta el Río Bravo o Norte, con cuya aseveración deja ver su malicia o ignorancia, pues no ha leído ni sabe en qué año comenzaron los españoles a poblar la Provincia de Texas o Nuevas Filipinas. Esta es la razón por la que no se debería dar crédito a los escritos de autores franceses, exceptuando el almanaque comercial escrito en 1807 por M. Laffont.

A pesar de lo anterior diré lo siguiente: que los españoles fueron los primeros en reconocer la Provincia de Louisiana y de Florida, así como también la Provincia de Texas. La última provincia se extendía al principio desde el Río Colorado, o de los Cadaudachos, los Palisades o Nachitoches, hasta el Río Trinidad, o Río de las Flores o Río Magdalena, esto es, al lado Oeste del primero de los ríos mencionados. Pero una vez el Gabinete quitó el gobierno del Presidio de Adaix, cerca de Louisiana, y lo trasladó al de Béjar, 200 leguas hacia el Oeste-Sudoeste, los límites quedaron fijados en la misma dirección por el Río Nueces, que desemboca en el Golfo de México por el Sur, y por el Norte del Nueces por el Río Medina, que pasa por San Antonio de Béjar, separando así la Provincia de Coahuila de la de Santander.

El Río Trinidad, o Río de las Flores, o Río Magdalena, como lo llaman varios autores, nace a 34º de latitud, y desemboca en el Golfo de México a 29º 20’ de latitud y 283º de longitud tomados desde el Pico de Tenerife. El Río Colorado a que nos hemos referido antes, o como también se le conoce, el Palisades o de los Cadaudachos, nace a 36º de latitud, al este de Santa Fe, capital de Nuevo México, y discurriendo hacia el Norte y luego hacia el Este y al Sudeste desemboca en el Mississippi a 30º de latitud.

Por la notas que siguen verá Su excelencia que los españoles fueron los primeros en ocupar la Provincia de Texas o Nuevas Filipinas y la de Louisiana y Florida, y también podrá deducir nuestro derecho absoluto e incontestable a esa vieja Provincia de Te-xas antes de que los anglo-americanos se extendiesen hacia el Río Sabinas a principios de este siglo, cuyo río se encuentra a 25 leguas españolas al Oeste del Río Colorado o Nachitoches a 32º de latitud, ya que los anglo-americanos deseaban, lo mismo que también había deseado los franceses, extender sus fronteras hasta el Río Bravo o Norte, porque habían oído decir que estos eran los límites, o tal vez habían leído los informes enviados a la Corte de Francia en la primera mitad del siglo XVII, que confundían el río mencionado con otro que los exploradores franceses de la Louisiana había denominado también Río Bravo o Norte, y que en realidad es un brazo de Mississippi que se separa de él a 30º de latitud y penetra en territorio mexicano a 29º 29’ por Bahía Vermilion o Ascensión.

Debo hacer notar aquí, antes de que se me olvide, que hay un Río Sabinas, también llamado Río Salado, en la Provincia de Coahuila, que desemboca en el Río Grande o Norte a 28º de latitud y 277º de longitud tomados desde el Pico de Tenerife.

En el año 1512 Juan Ponce de León, un español, desembarcó en Florida por el lado Sur, en Pascua Florida, y navegó a lo largo de la costa de México.

Algunos años después un piloto llamado Miruelo fue lanzado por la tempestad sobre la costa de Florida, pero habiendo perdido el instrumental fue incapaz de volver a puerto.

En el año 1518 el capitán español Juan de Gujalva navegó a lo largo de la costa de la Provincia of Panuca desde San Juan de Ulúa hasta lo que ahora se conoce como Tamaulipas o Provincia de Nuevo Santander ; llegó hasta más allá del Río Bravo o Norte y llamó a toda esta región Nueva España. (Fasti novi orbis.)

En el año 1520 el capitán Lucas Vásquez de Allón navegó a lo largo de la costa de Texas o Nuevas Filipinas y exploró la desembocadura del Mississippi, que denominó Cabo de Barro. Atravesó por tierra la Provincia de Texas, exploró el Río Sabina o Río Mexicano con sus tropas y fue muerto en un enfrentamiento con los indios el año 1524 a 30º de latitud. Según el libro 'Fasti novi orbis' y el de M. Lafont, todos estos jefes realizaron sus expediciones por orden del Gobierno Español.

En el año 1523, y por orden de Francisco I, Rey de Francia, Juan Verasani navegó a lo largo de la costa de Florida y penetró hasta el grado 50 a través del territorio ahora en poder de los anglo-americanos.

En 1528 el español Pánfilo de Narváez penetro en Florida por el Oeste y se estableció el día 5 de Junio en un lugar que ahora se llama Apalaches a 30º de latitud. (Fasti novi orbis.)

Pánfilo de Masumes penetró en Florida el mismo año y por el mismo lugar que Narváez, ambos por orden del Gobierno.

En 1537 Pánfilo de Narváez volvió a entrar en Florida. Su expedición, sin embargo, tuvo poca fortuna, pues solo sobrevivieron cuatro hombres. Sus nombres eran Alvaro Núñez Cabeza de Vaca, Andrés Dorantes, Alonso del Castillo y un negro llamado Estebanico. Estos supervivientes, viendo a la flota perdida y a sus compañeros muertos, decidieron avanzar hasta Panuca y seguir desde allí hasta México. Atravesaron muchas regiones, conocieron a varias naciones de indios, que los condujeron de un sitio a otro hasta Culiacan en Sonora, a través de la Louisiana, Texas y la Provincia de Coahuila, etc., etc. (ver Garcilazo de la Vega)

En 1539 el monje franciscano español Marcos de Nisa, viajó a través del reino de Cibula, el cual, según me han informado, se encuentra al oeste de la región que hoy se denomina Nuevo México. Exploró toda esa región hasta el Mississippi. Esta expedición de Marcos de Nisa empujó a varios otros a lanzarse a la aventura más tarde. (Fasti Novi Orbis.)

En 1539 el capitán español Fernando de Soto, Gobernador de La Habana, entró en Florida el 12 de Mayo, exploró toda la Provincia a ambos lados del Mississippi hasta los 34º ; llegó hasta el Río Colorado o Cadaudachos o Nachitoches o Palisades, que se encuentra a la misma latitud, y bajando por este río y luchando con los indios fue muerto el año 1541 en un lugar situado entre el río arriba mencionado y el Mississippi a la altura de lo que hoy conocemos por Rosavellon o Natchez ; sus compañeros, liderados por Luis Marcos Alvarado, un español, se retiraron bajando por el Mississippi hasta cerca de la costa mexicana, cuyo territorio penetraron varias veces. El citado capitán Fernando de Soto penetro en las regiones mencionadas por orden del Gobierno Español con unos 1.000 hombres, de los que sólo 300 sobrevivieron. Con el fin de no confundir la historia, y teniendo en cuenta los errores de los franceses, fíjese en que de Soto denominó al Mississippi Río Grande, una denominación aplicada con posterioridad al Río Bravo o Norte. (Garcilazo de la Vega.)

En el año 1540, y siguiendo las órdenes del Virrey don Antonio Mendoza, el capitán Francisco Vásquez Camero penetró en California en busca del Reino de Quivira, que según me informan se encuentra al oeste de Nuevo México, una vez cruzado el de Cibula, el cual, como ya hemos dicho, se ubica al Oeste de la mencionada Provincia. (Fasti Novi Orbis.)

En 1562 los franceses, bajo el mando de Juan de Rivaud, entraron por el Sur de Florida y penetraron en el país hasta sesenta leguas hacia el Norte.

En 1582, y siguiendo las órdenes de su Gobierno, el capitán Espejo y el monje franciscano Padre Agustín Ruiz, ambos españoles, entraron en Nuevo México después de haber explorado varias regiones a ambos lados del río. (Fasti Novi Orbis.)

En 1583 Ricardo Granville, un francés, entró por el Sur de Florida.

En 1596, por orden de Felipe II, recibida a través del Virrey de México, Zúñiga de Acevedo, Conde de Monterrey, Juan Oñate, acompañado por varios clérigos, entró en Nuevo México ; luego, en tiempos de Felipe III, don Diego Vargas Zapata, Marqués de Nava, entró en la Provincia con el propósito de reconquistarla. En esta expedición y en varias otras nuestra gente penetró hasta el grado 46 en el Río Bravo o Norte. Los franceses nunca habían llegado tan lejos, ni habían visitado la boca del río en la costa mexicana, aunque afirman haber llegado hasta este punto, porque en años anteriores, al explorar la Louisiana, visitaron un brazo del Mississippi que distaba unas 50 leguas de la auténtica desembocadura del mencionado río, que denominaron erróneamente Río Bravo o Norte, confundiéndolo con el río auténtico de ese nombre, que se encuentra mucho más lejos por la misma costa, y también porque no habían leído con suficiente atención lo que está escrito en los libros españoles. A partir de entonces los españoles fundaron muchos asentamientos en Nuevo México, llamado al principio Nueva Granada.

En esta región residen los Theguas, y en Theguaya se fundó la primera misión en 1608, y por aquel entonces se bautizaron más de 600 almas. (ver Torquemada, Monarquía India, Libro 5, cap. 26 y ss.). Nótese aquí, por favor, que los habitantes de Nuevo Mexico se han extendido siempre, desde su fundación, hacia el Este, atravesando muchos países muy cercanos al Mississippi. Por ello no veo con qué autoridad el Rey de Inglaterra, que debió ser Carlos II, concedió a los colonos y habitantes de las Carolinas, que se encuentran en los Estados Anglo-Americanos a 35º, todas las tierras desde la costa Este a los mares del Sur, sobre todo teniendo en cuenta que las Provincias de Te-xas y Nuevo México ya habían sido fundadas. Esto me fue relatado por varios anglo-americanos cuando visité esas regiones el año 1803.

En 1611 el referido capitán Juan de Oñate partió de Nuevo México hacia el Este y descubrió los Lagos Canibaros, sean lo que sean, así como un Río Colorado que parece ser el Cadaudachos o Palisade ; de aquí provienen ciertos derechos de los españoles a todas las tierras situadas al Este de Nuevo México, aparte de las ya citadas, y por esta razón juzgo mi línea divisoria más arriba mencionada entre este país y el de Louisiana como correctamente situada.

En 1630 Su Excelencia, el Virrey Marqués de Cerralvo, comisionó a Hernando de León para descubrir la costa Norte y remitió esta orden a Madrid, sin recibir ninguna instrucción al respecto. (Esto aparece en el informe P. I. No 15, página 19, No 170, del año 1778, de dichos archivos). El susodicho Hernando de León viajó más de 276 leguas de Sur a Nordeste hasta el Río Colorado o Palisade, donde los franceses fundaron más tarde Nachitoches.

En el año 1664 los franceses todavía no conocían el Mississippi ni su orilla de Poniente, y por entonces fundaron el Fuerte Caroli en Pensacola.

En 1671, por una contingencia, el monje capuchino Annepin partió de Canadá y arribó a orillas del Mississippi a 36º de latitud.

En 1673 el jesuita Marquette salió de Canadá, descubrió varios ríos, entre ellos el Arkansas, que se encuentra al Oeste del Mississippi y que desemboca en el citado río a 34º de latitud.

El 18 de Noviembre 1678, el Caballero Robert de La Salle (en compañía del Padre Hannepin), gobernador de Canadá, recibió la orden de hacer nuevos descubrimientos.

En 1679, el mismo Robert de La Salle, acompañado por el Padre Annepin, salió de Canadá y visitó el Mississippi a la misma latitud anteriormente mencionada. Construyeron un fuerte que denominaron Fuerte San Antonio ; exploraron la orilla occidental del Río San Francisco, y levantaron el primer fuerte construido por mano francesa en el Mississippi en un punta ahora denominado Islas Negras, con capital en Santa Genoveva.

En 1682 el mismo Robert de La Salle descendió por el Mississippi hasta su desembocadura, que exploró el día 2 de Febrero del mismo año.

En 1684 el referido Robert de La Salle regresó a Quebec en Canada, y tras recibir todo lo que pedía, además de cuatro barcos pequeños, salió hacia el Mississippi el 4 de Julio.

En 1685 su expedición se detuvo en seco ; perdió tres barcos en las orillas de la Isla de Santo Domingo. No pudo localizar la desembocadura del Mississippi, y tuvo que refugiarse en la costa de San Bernardo en febrero del mismo año, deteniéndose en una isla llamada Culebra.

En 1687, después de haber erigido un fuerte de madera en la bahía citada, Robert de La Salle fue asesinado por un tal Sr. Duhan, que con toda su gente se había amotinado contra él. Esta es la única evidencia de que disponen los franceses para alegar que toda Texas les pertenece. Pero esta reclamación carece de bases válidas, ya que Robert de La Salle llegó a esa orilla por accidente y sin una orden legítima. Todos su compañeros murieron a manos de los indios en la misma costa. Unicamente perdonaron a una niña pequeña francesa y a un niño pequeño francés llamados respectivamente Talon y Muni, los cuales fueron salvados más tarde de los indios por tropas españolas, que se los presentaron al Virrey y a la Virreina.

En 1688 algunos indios informaron al Padre Fray Damián Mazanet, un misione-ro de la Santa Cruz de Querataro radicado en la misión de Santiago en el departamento de Coahuila, de que algunos franceses se habían establecido en la Bahía del Espíritu Santo, en la costa de San Bernardo, a unas 150 leguas hacia el Este. El Padre Mazanet informó a su vez al Gobernador don Alfonso de León, el cual por orden del Virrey de México, el Conde de Gálvez, se puso en camino para expulsar a los colonos. Al llegar al lugar mencionado encontró que todo lo que los indios habían dicho era verdad, pero que éstos habían matado a todos los franceses y destruido su fuerte. (ver Padre Espinosa en Crónica de los Colegios). Durante esta expedición los indios de Texas pidieron a los es-pañoles permiso para poblar sus tierras, situadas al Oeste del Río Trinidad o Río de las Flores o Río Magdalena, como en ocasiones se le denomina, cuya petición fue garantizada a partir de entonces.

En 1690, el 27 de Marzo, don Alfonso de León, Gobernador de Coahuila, lideró una segunda expedición hacia el interior de Texas. El día 26 de Abril exploraron la Bahía del Espíritu Santo ; allí encontraron la artillería traída por Robert de La Salle y terminaron de destruir el fuerte. Las tropas navegaron por el San Marcos, Guadalupe o Río de las Flores, por el San Antonio of Béjar, el Río Colorado o de las Cañas, el Brazos de Dios, el Santa Teresa o Barroso, el Trinidad y el Río de las Flores o Magdalena y llega-ron al Río Netches, a 31º de latitud y 282º 30’ de longitud desde el Pico de Tenerife. El día 25 de Mayo se celebró la primera misa en aquellas regiones. Los indios de Texas juraron obediencia a su Majestad Carlos II, Rey de España. A los misioneros se les puso a cargo de la primera misión fundada en Texas, que fue llamada Misión de San Francisco. Las tropas, dejando allí a cuatro clérigos y unos cuantos soldados, volvieron a Monclova, capital de la Provincia de Coahuila, a donde llegaron a mediados de Julio del mismo año. (Crónica de los Colegios, página 409.)

En ese mismo año, 1690, se fundó la Misión de Jesús, María y José en dicha región. No hago mención de las misiones fundadas en Coahuila, Nuevo Reino de León, Santander o Tamaulipas, ya que no es necesario, pues fueron fundadas en diversas ocasiones y bastantes años antes.

En el año 1691 el Concejo de la Guerra que se reunió en México decidíó enviar una nueva expedición a Texas bajo el mando de don Domingo Terán, Gobernador de Coahuila. La nueva expedición salió y estableció su primer campamento a orillas del Río San Marcos, cuyo río desemboca en el Guadalupe por el Este a 30º de latitud. Des-de allí el Gobernador partió a explorar nuevamente la Bahía del Espíritu Santo. El día 26 de Octubre se reunió con las tropas que el Virrey había enviado por mar, y la expedición avanzó casi hasta el Fuerte de Matagorda. Después de recoger los cañones abandonados por Robert de La Salle en el Arroyo de la Baca, que desemboca en las lagunas a 28º 40’ de latitud y 280º 10’ de longitud, se dirigieron hacia el Río Colorado, Cadaudachos o Palisade. El 30 de Noviembre se sondeó dicho río a lo largo de una distancia de tres leguas utilizando las canoas indias a 32º de latitud. Así averiguaron que las misiones previamente fundadas se encontraban a unas 56 leguas españolas hacia el Oeste, y las tropas tomaron buena nota de ello. (ver Crónica de los Colegios.)

El año 1692, a principios de Febrero, las tropas regresaron a la provincia de Coahuila.

En 1693 los colonos de las misiones ubicadas a lo largo de la frontera se asustaron a causa de un falso rumor de que los franceses de las Provincias de Mobile y Florida, todas al Este del Mississippi, se disponía a invadir Texas o las Nuevas Filipinas. A lo largo del mes de Octubre todos los misioneros y colonos se retiraron a las misiones más tarde denominadas Béjar, junto al Río San Antonio o Profundo a 30º de latitud. El temor de los misioneros y colonos carecía de base, ya que los franceses se encontraban a unas 200 leguas españolas hacia el Este-Sudeste. (ver Crónica de los Colegios.)

En 1697 Iberville, un caballero canadiense, salió de Rochefort con dos barcos para explorar el Mississippi.

En 1698 tuvo éxito en sus propósitos, trajo familias desde Canadá y las estableció a unas 15 leguas de "la Baliza del Mississippi" a la orilla derecha del río en Fort Bourbon, enfrente de Plaquemine. (M. Laffont.)

El día 23 de Octubre de 1700, su Majestad Felipe IV, Rey de España, fue informado de la fundación de la misión de la Santa Cruz de Querataro, y de la necesidad de fundar nuevas misiones a lo largo de los ríos San Marcos y Guadalupe, a lo que accedió mediante cuatro misivas, una dirigido al Virrey de México, Señor Valladares, una al Obispo de Guadalajara, bajo cuya jurisdicción se encontraban las susodichas regiones, una al Gobernador de la Provincia de Coahuila, y otra al Gobernador de Nuevo León, todas ellas a favor de los misioneros. (ver Crónica de los Colegios.)

Debemos hacer notar en este lugar que en 1701 los franceses no poseían aún ni una pulgada de territorio en la Provincia de Texas o Nuevas Filipinas, y ni siquiera se habían aproximado a sus fronteras.

Ese mismo año, 1701, el padre jesuita Francisco Kino viajó por el Río Colorado hasta su desembocadura en el mar de California. Menciono esto para evitar se confunda este río con los otros Ríos Colorado que se pueden encontrar en la Provincia de Texas.

En 1702 nuevos colonos franceses llegaron a Mobile.

En 1703 erigieron Fort Louis.

Ese mismo año, 1703, se solicitó al Rey de España la fundación del Colegio de Nuestra Señora de Guadalupe en Zacatecas, a causa de que estaba bien situado para que sus hijos fundasen nuevas misiones en la Provincia of Texas.

En 1704, el día 27 de Enero, se tramitó una misiva real con esa intención ; la misma llegó en 1706, y el 12 de Enero de 1707 el Rev. Padre Marjil, fundador y primer Presidente del Colegio, tomo posesión de su cargo.

En 1709, por orden del Virrey de México, el Duque de Albuquerque, otra expedición salió de Coahuila para visitar la Provincia de Texas, y la susodicha expedición viajó a lo largo del Río Trinidad, de las Flores o Magdalena, a 31º de latitud. (ver Crónica de los Colegios.)

En 1711 los franceses ocuparon la Isla del Delfín, y en 1712 tanto españoles como franceses fijaron las fronteras de estas Provincias Orientales, y el Rey de Francia lle-vó a cabo una concesión real de tierras y privilegios a favor de Mr. Croisat, cosa que el mencionado monarca no tenía derecho a hacer, dado que esas tierras no le correspondía a él concederlas. (See Mr. Laffont.)

En el año 1714 el Padre Hidalgo escribió a los franceses de Louisiana pidiéndoles pacificaran a las naciones indias por la fuerza de las armas, y en respuesta a su invitación tres de ellos penetraron hasta la Misión de San Juan Bautista, situada junto al Río Bravo del Norte. El Gobierno no los admitió, y muy al contrario los envió bajo arresto al Virrey, a quien comunicaron que habían venido a comprar ganado, y el Padre Hidalgo recibió una reprimenda del Gobierno de México.

En 1716, en tanto en cuanto los franceses de Mobile habían penetrado hasta la Misión de San Juan Bautista de España, que se ubica a 39º 30’ junto al Río bravo del Norte, el Virrey, Duque de Linares, ordenó se colonizase nuevamente la Provincia de Texas, lo que se llevó a cabo, liderando la expedición el Teniente Don Domingo Ramón, de Coahuila, quien entró en la referida Provincia el 28 de Junio del mismo año acompañado por el venerable Padre Marjil. La antiguas misiones fundadas en 1690 fueron restablecidas, y se fundaron las siguientes de nueva planta: El 7 de Mayo la de la Purísima Concepción, el día 9 la de Na Sa de Guadalupe de Nacogdoches, a 31º 30’, y el 10 de Julio la de San José, cerca de las otras. Y el Virrey ordenó se dejase una guarnición de 25 soldados para su custodia.

En 1717, en el mes de Enero, el venerable Padre Marjil fundó la Misión de Na Sa de los Dolores de los Aix, o indios Asies, junto al pequeño río de tal nombre y unas 16 leguas al este de la de Nacogdoches. En Febrero del mismo año el venerable Padre visitó a los indios Yatase, que se encontraban junto al Río Colorado o Palisade a 33º. En Marzo el venerable Padre fundó la Misión de San Miguel de los Adaiz, o indios Adaises, a 7 leguas al Oeste del Río Colorado, o de los Cadaudachos o Palisade a 32º. El mismo año, por orden del Virrey, Marqués de Valero, el venerable Padre Marjil exploró la orilla occidental de río mencionado más arriba en un lugar ahora denominado Natchitoches. A lo largo de este viaje no encontró la más mínima oposición, ya que los franceses aún no habían hecho acto de presencia en esta regiones. Por este tiempo el Virrey emitió una orden en virtud de la cual todas estas regiones habían de pasar a la jurisdicción del Gobernador de Monclova, capital de la Provincia de Coahuila, Sargento Mayor Don Martin de Alarcón, y debían ser establecidas sin demora misiones, asentamientos y fortalezas. (Ver Crónica de los Colegios.)

Ese mismo año, 1717, el día 6 de Septiembre, un francés llamado Low organizó la Compañía de las Indias Occidentales, la cual, temiendo el avance de los españoles a través de Texas, ordenó la creación del fuerte de Nachitoches Fort en la orilla oriental del Río Colorado, de los Cadaudachos o Palisade a 32º, justo enfrente de la actual ciudad del mismo nombre (Mr. Laffont), reconociéndose el río como frontera tanto por los españoles como por los franceses, como los últimos afirman ; y a mí me han contado los viejos colonos que si un francés transgrediera la ley y cruzase el río hasta su orilla occídental no sería seguido por respeto hacia el territorio español. El mismo año se fundó la Misión de San Antonio de Valero en la orilla occidental del Río Profundo o San Antonio, a 30º de latitud. (Ver Crónica de los Colegios.)

En 1718 la gente comenzó a llamar a la Provincia de Texas las Nuevas Filipinas, en honor a Felipe V, Rey de España y de estas Indias. El Gobernador de Coahuila y Texas, Don Martín de Alarcón, visitó la Bahía del Espíritu Santo y el interior de la Provincia de Texas hasta la frontera, el Río Corado (Palisade), etc. Dejó algunos soldados en la misión de Adaix, y tal como aparece en nuestra Crónica, Béjar comenzó a asumir la importancia de una guarnición, porque en aquel lugar fueron dejados 50 soldados con su capitán.

Ese mismo año, 1718, los franceses fundaron Nueva Orleans con un grupo pequeño de personas empobrecidas, y ese mismo año, 1718, la Misión de San Francisco de Solano fue transferida de los márgenes del Río Grande del Norte a San Antonio de Béjar.

En 1719 llegaron al Fuerte Nachitoches desde la Louisiana noticias de que Francia y España estaban en guerra y que el comandante francés de Nachitoches, con sus pocos y miserables soldados, había atacado la misión española de Adaix, a 7 leguas al Oeste de Nachitoches. No encontró resistencia, ya que la población de la misión había huido, creyendo que iban a ser atacados por una fuerza numerosa. Los franceses saquearon los ornamentos y vasos sagrados y tomaron prisioneros a un clérigo, a un soldado y a todas las gallinas que pudieron encontrar. Las nuevas de este hecho de armas viajaron muy rápido, y todos los habitantes de las misiones fundadas los años anteriores huyeron a la de Béjar, a 200 leguas hacia el oeste.

Ese mismo año de 1719 se establecieron la misión y la fortaleza del Espíritu Santo en la anteriormente mencionada boca del Arroyo de le Baca.

El mismo año, 1719, Mr. Viron, un francés, subió por el Río Arkansas hasta el grado 35, donde reside la nación india de los Padouca. Este río desemboca en el Mississippi a 33º 30’.(Mr. Laffont.)

En 1720 los franceses fundaron Natchez en la orilla Este del Mississippi. (Mr. Laffont.)

Ese mismo año, 1720, el venerable Padre Marjil fundó la Misión de San José del Río San Antonio de Béjar, a 3 leguas al Sudeste del mismo, y la de Na Sa de Guadalupe en la Bahía del Espíritu Santo, entonces conocida como Arroyo de Baca.

En 1721 el Marqués de S. Miguel de Aguayo fue designado Gobernador de estas regiones. Llegó a la fortaleza del Río San Antonio en Marzo, y alcanzó con sus tropas las misiones fronterizas de Texas el día 28 de Julio. Esas misiones fueron repobladas hasta la de Adaix, y a corta distancia se erigió una fortaleza con el mismo nombre. Se dejaron 100 soldados de guarnición, se erigió una iglesia consagrada a Na Sa del Pilar ; continuó su viaje unas 7 leguas hacia el Este por el margen del Río Colorado o Palisade, donde observó que los franceses todavía no habían cruzado esta parte del mencionado río. (Así lo cuentan nuestras Crónicas y los Viajes del Marqués) De acuerdo con una tradición que repiten las personas mayores del país, el Marqués de Aguayo dejó soldados en el margen derecho del río para protegerlo. Estos se fortificaron en una colina conocida como el Fuerte Español, donde los misioneros españoles dijeron misas tanto para los franceses como para los españoles. Mientras tanto, el Marqués regresó a Coahuila. (véanse nuestras Crónicas)

En 1722 los franceses convirtieron a Nueva Orleans en una ciudad y establecieron allí la capitalidad de la Louisiana. Al año siguiente el Gobernador estableció allí sus reales. Inmediatamente destruyeron Fort Yazou. Por aquel entonces, y a petición de los misioneros de Texas, se comenzó una investigación acerca de la falta de protección que habían sufrido las misiones en años precedentes. Los misioneros fueron absueltos de la vergüenza en que supuestamente habían incurrido, y el informe se conserva en el Colegio de la Santa Cruz de Queratero.

En 1724 Sandoval, gobernador español de Adaix, y el comandante francés de Nachitoches, ambos bajo la autoridad que les habían conferido sus Gobiernos respectivos, fijaron como frontera el Arroyo Hondo o de la Montaña, a 3 leguas al Oeste del anteriormente mencionado Río Colorado o de los Cadaudachos a 32º, y por esta razón los franceses se retiraron a la orilla occidental del río, erigieron un pequeño fuerte que conservó su nombre hasta finales del siglo pasado, como relataré en mis últimas notas.

El año 1727 el General de Brigada don Pedro Rivero visitó la Provincia de Texas, eliminó el fuerte situado en el centro de las misiones, redujo la fuerza estacionada en el fuerte cercano a la frontera llamado Adaix en cuarenta hombres y trasladó la fortaleza de la Bahía del Espíritu Santo y su misión al Río Guadalupe o Río de las Flores.

En 1730 los franceses se asentaron junto al Río Palisade, Cadaudachos o Colorado, en su margen oriental a 33º. Allí establecieron un miserable fuerte comercial con sólo seis soldados y dos pequeños cañones giratorios de seis pulgadas para asustar a los indios, uno de los cuales pude ver por mí mismo hace unos años en Nacogdoches.

El mismo año, 1730, las misiones de La Concepción, San José y San Francisco fueron trasladadas al Río San Antonio cerca de la fortaleza que ya existía allí, a más de 150 leguas al Oeste de su primitivo emplazamiento y a 30º.

Ese mismo año, 1730, se fundó la ciudad de San Fernando cerca de la fortaleza de Béjar, para cuyo propósito se trajeron 15 familias de las Islas Canarias a un coste de 720 pesos por su transporte. Aparte de éstos, se trajo a gran cantidad de gente a la fuerza de las distintas prisiones de estas Provincias.

En 1748 se fundaron las misiones de San Javier junto al río del mismo nombre, que desemboca desde el Oeste en el Río Santa Teresa o Borzoso a 31º y algunos minutos. Las misiones de San Ildefonso y Candelaria también fueron fundadas en la zona. Por orden superior se dejaron algunos soldados en San Javier ; las misiones fueron atacadas por los indios y abandonadas. (Padre Arrecivia.)

En 1749 la guarnición y la misión cercanas a la Bahía del Espíritu Santo fueron trasladadas al Río de San Antonio de Béjar o Profundo, a 40 leguas al Sudeste de Béjar y a 18 leguas del lugar donde el río desemboca en las lagunas que vacían en el Golfo de México. Esa misión se conoció más tarde como Misión del Espíritu Santo.

En 1754 se fundó la Misión de Rosario, cerca y hacia el Oeste de las fortificaciones de la Bahía del Espíritu Santo.

En 1756 se erigió el Fuerte Orcoquiza, o de Lampe, y se fundó la Misión de Na Sa de la Luz junto al Río Trinidad, o de las Flores, o Magdalena, cerca de su desembocadura a 29º 30’ de latitud.

En 1757 el Coronel Diego Ortiz de Parilla fundó la fortaleza y misión de San Saba y San Lorenzo a 33º, en el margen oriental del Río Colorado que está ubicado en el centro de Texas, llamado Espíritu Santo, Canas, o San Bernardo. (Padre Arrecivia.)

En 1762, el 3 de Noviembre, Francia vendió la Provincia de Louisiana a España, una vez firmada la paz. El gabinete de Versailles aconsejó a las potencias que llevasen a cabo la mencionada transferencia el 21 de Abril de 1764, y en 1765 las órdenes de. Monarca francés llegaron a Nueva Orleans.

En 1764 el Padre Calaorra, de este Colegio de Guadalupe, se dirigió al Río Colorado, Cadaudachos o Palisade, a 33º 30’ de latitud, al Norte de Nacogdoches, invitado por las naciones indias Tahuacanas y Tahuayaces ; visitó muchos ranchos y se le solicitó fundara una misión.

En 1767, el entonces Inspector de la Provincia de Texas, Marqués de Rubí, ordenó que la misión y el fuerte de San Saba fuesen abandonados. (Padre Arrecivia.)

En 1768, el Sr. Ulloa tomó posesión de la Provincia de Louisiana en nombre del Gobierno Español ; el 25 de Julio de 1769, el Sr. Orreli fue designado gobernador. Nótese, por favor, que hasta esa fecha los franceses habían respetado escrupulosamente la frontera que yo nombré al principio.

En una misiva real datada el 10 de Diciembre de 1770, el rey de España abolía las misiones y fortalezas de Aises y Orroquiza, ya que al pertenecer la Louisiana ahora a España, no existía necesidad alguna de defender esos lugares ; un cierto tiempo después todos los soldados, colonos e indios que allí vivían se trasladaron a la capital de Béjar.

En 1775 algunos de los habitantes de Adaix consiguieron permiso para asentar-se en el Trinidad, Río de las Flores, o Río Magdalena, lo cual hicieron. Más tarde su asentamiento se inundó y se trasladaron al antiguo asentamiento de Nacogdoches a 31º y medio, 40 leguas al Este, donde permanecieron hasta los últimos pocos años.

En 1791 la Misión de Refugio fue fundada a 10 leguas al Sur de la Bahía del Espíritu Santo.

En 1799 un norteamericano llamado Nolan, que había venido a comprar caballos, fue expulsado de las orillas del Trinidad, Río de las Flores o Magdalena, a 33º, por el capitán Don Miguel Musquiz, porque estaba en territorio español sin licencia.

En 1799 los españoles seguían manteniendo los puestos avanzados para impedir el contrabando a través de Louisiana. Los soldados se encontraban estacionados en el Río Aloyas, a 10 leguas al Este de Nacogdoches, junto al Río Sabinas o Mexicano, alineados con, los lugares que acabamos de mencionar, pero a una distancia de 16 leguas de los mismos, y otro destacamento más estaba estacionado en Vallapier o Valluco de las Piedras, a unas 20 leguas hacia el Nordeste, junto al Río Colorado, de los Cadaudachos o Palisade.

El 30 de Abril de 1800, los Gabinetes francés y español abrieron negociaciones para devolver la Louisiana a Francia.

El 30 de Abril de 1802, Francia vendió la Louisiana a los Estados Unidos anglo-americanos.

El 20 de Diciembre de 1803 Francia cedió Nueva Orleans a los Estados Unidos, y poco a poco todos los demás puntos a lo largo del Mississippi.

En 1803 el Gobernador de Texas estacionó un destacamento de soldados en Alarcosito, a orillas del Trinidad, Río de las Flores o Magdalena, donde antiguamente se encontraba la fortaleza española de Arroquiza.

En 1804, en el mes de Abril, Nachitoches fue cedido a los Estados Unidos, y los anglo-americanos construyeron allí un fuerte de madera, que sigue existiendo actualmente.

En Enero de 1805 el Marqués de Casa Calvo visitó Nacogdoches con sus ingenieros para examinar la frontera. Avanzó hasta el Río Calcuchue, que desemboca en el Golfo de México al Este del Río Sabina.

En Abril de 1805 el Obispo de Monterrey, viajando por su diócesis, visitó Nacogdoches y continuó hacia el Oeste hasta la frontera con los Estados Unidos, regresando luego a casa.

En Enero de 1805 el Sr. Cordero, Comandante General de Texas, estableció la ciudad de Salcedo, en la orilla oriental del Trinidad, Río de las Flores o Magdalena, enfrente del lugar donde en 1775 los primitivos habitantes de Adaix o Adaises se habían establecido a 31º y algunos minutos.

Ese mismo año, 1805, un destacamento de soldados enviados por el Sr. Salcedo para que ocupasen el lugar donde antiguamente se habían asentado los habitantes de Adaix o Adaises, fueron rechazados por las tropas norteamericanas.

En 1806, el 29 de Julio, el Inspector Adjunto Don Francisco Viana rechazó a una tropa de norteamericanos que habían entrado a explorar las tierras que se extienden a lo largo del Río Colorado, Palisade o de los Cadaudachos, a 33º 30’ de latitud.

En 1806 los españoles y los norteamericanos se apostaron en sendas orillas del Río Sabinas o Mexicano, estando los españoles al mando de los Sres. Cordero y Herrera, y los norteamericanos al mando del General Wilkinson. Con el fin de evitar las hostilidades, estos oficiales acordaron que los norteamericanos no cruzasen el Arroyo Hondo, mientras que los españoles se abstendrían de cruzar el Río Sabinas hasta que los respectivos Gobiernos alcanzasen un acuerdo.

En Marzo de 1813 el Sr. Gutiérrez se hizo cargo del mando de las tropas españolas y anglo-americanas en la fortaleza situada en la Bahía del Espíritu para luchar por la causa de la independencia contra los Comandantes realistas General de Brigada Herrera y Coronel Salcedo. Estas se retiraron a Béjar, y allí se rindieron el día 2 de Abril.

El 18 de Agosto de 1813 el General Gutiérrez fue alcanzado por los realistas del General Arredondo a pocas leguas de distancia de Béjar. El General Elisondo persiguió a los fugitivos hasta Salcedo, una ciudad fundada pocos años antes a orillas del Trinidad, Río de las Flores o Magdalena, y la noticia llegó hasta Nacogdoches, 40 leguas más al Este, y todos sus habitantes huyeron hacia los Estados Unidos buscando protección, deteniéndose en el antiguo asentamiento de Adaix o Adaises, a 7 leguas a este lado de Nachitoches, donde han permanecido hasta la fecha.

 

NOTA: De todo lo que antecede puede deducirse nuestra justa e incontestable posesión de toda la Provincia de Texas de acuerdo con las fronteras que he mencionado al principio de este trabajo.

No deben tenerse en cuenta las aserciones inexactas de los franceses incluidas en sus libros, y mucho menos las aseveraciones contenidas en un panfleto impreso en La Habana a principios de este siglo, que en su día produjo una gran sensación y que se titulaba: "La Aurora, Límites y Extensión de la Louisiana, extraído de un manuscrito que se refiere a la citada Provincia, escrito por un caballero militar que estuvo estacionado en el Mississippi desde la primavera de 1803", pues repito que el susodicho panfleto está repleto de embustes desde el principio al fin.

 

DOCUMENTOS Justificativos

Que se encuentran en la oficina del Ministro de Justicia y Asuntos Eclesiásticos de México, amén de otros que allí se citan.

En el informe titulado "Inspección de Fortalezas", Libro 11, página 16, aparecen las instrucciones dadas al Marqués de Rubí por el Virrey Marqués de Crullas, con fecha de 10 de Marzo de 1766, que entre otras cosas dicen: "En tanto en cuanto las fortaleza de Adaix, en la Provincia of Texas, y la de Nachitoches s encuentran a poca distancia una de otra, sírvase informarme si en su opinión una de ellas podría ser trasladada ventajosamente a otro emplazamiento en el caso en que el territorio de Louisiana pasase al dominio de Su Majestad Católica". A lo cual añado que el Gobierno, la fortaleza y las misiones fueron trasladados a San Antonio de Béjar.

De nuevo en el mismo libro, página 22, encontramos las instrucciones del mencionado Virrey, fechadas el 18 de Septiembre de 1766, al Marqués de Rubí, con referen-cia a la nación Tahuayos.

La página 1 de dicho libro contiene la orden del Virrey al Gobernador de la Provincia y Capitán de su compañía ; en la página 4 se encuentra la orden del Marqués de Rubí al mismo Gobernador nombrándole Capitán de Adaix, y en las páginas 4 y 8 se registra que el Gobernador Martos pasó por las formalidades de costumbre con respecto a su predecesor, Don Benito Barrios.

Otro registro, en la página 9, escrito por el Marqués de Rubí, muestra que cuando el Virrey retiró de su cargo al Gobernador Martos, Hugo O'Connor fue designado capitán de la compañía y Gobernador de Texas.

El Barón de Riperda dice en su correspondencia fechada Béjar el 28 de Abril de 1772, tal como aparece en el registro 41 del índice vicerreal, página 2: "Si se probase necesario, haré avanzar la línea de fortalezas desde el Mississippi hasta Nuevo México", etc.

En la página 27 dice: "Don Luis de Sandenis se encuentra ahora en los confines de la Provincia de Texas, en el Distrito de Nachitoches en Louisiana".

El mismo registro, en la página 83, demuestra que los Adaix habían pertenecido a Texas o España, pues el Virrey afirma que aunque desde que tras la creación de la for-taleza de Adaix su Majestad había mantenido cuatro misiones allí, ningún indio se había convertido. Esto, sin embargo, no es cierto, como puede verse en los registros de las misiones.

En las páginas 107 y 108, Artículo 1o de las Regulaciones, puede verse la misiva de su Majestad con fecha de 10 de Diciembre de 1772 donde habla de abolir las misiones, y en el Artículo 5o de abolir la fortaleza de Adaix.

En los procedimiento judiciales instituidos por los colonos de Adaix, Libro 42 del índice vicerreal, página 17, aparece la declaración del Padre Pedro Fuentes, quien dice haber recibido dos libros de registros de las citadas misiones, comenzando uno en 1716 y el otro en 1717, que muestran las misiones de Nacogdoches y de los Aix formaban parte de la Provincia de Texas, o Nuevas Filipinas.

Los procedimientos de los colonos de Adaix solicitando se les permita eliminar la misión de Aix, registro No 1 del Libro 42 del índice vicerreal, relativo a la fundación de la ciudad de Bucareli, Nos 5 y 6 del mismo libro referentes al abandono de la citada ciudad de Bucareli, constituyen una prueba convincente de que las fronteras de Texas se extendían hasta los límites que mencioné más arriba.

En la copia de la orden del Marqués de Rubí, que aparece en la página 42 del Libro 1, en la cual se dan órdenes de evacuar Orraquiza después de que la evacuación de San Saba se haya llevado a efecto.

En el Libro 1 aparece una comunicación de un Sr. Croix, con fecha de 19 de noviembre de 1781, y otra en la última página, con fecha de 22 de Agosto de 1782, donde se dice: "En la reunión anunciada se resolverán los puntos que Su Excelencia cubre en su informe".

En la última página del Libro 2 se encuentra una Real Orden fechada el 12 de febrero de 1783, donde el Rey autoriza el establecimiento de una ciudad junto al Río San Marcos una vez se declare la paz.

En el Libro 7, páginas 1 y 2, se registra que Don Luis Carlos de Branc, Comandante en Nachitoches, informó al Gobernador de Louisiana, Don Esteban Miró, de que en tanto en cuanto la Provincia de Louisiana perteneciese al Rey de España, debería permitírsele a la población de la zona extender sus asentamientos hasta el Río Sabinas o Mexicano, ya que la región que ahora ocupaban era excesivamente reducida para sus aspiraciones. Esta afirmación, no obstante, no es cierta, ya que hacia el Norte, el Sur y el Este se disponía de vastos territorios aún sin colonizar ; por esta razón, y también para conservar las fronteras el máximo tiempo posible, los Gobernadores de Texas nunca permitieron a los franceses de Louisiana extenderse más allá de sus propias fronteras. El Gobernador Miró, sin embargo, aprobó esta solicitud, como puede verse en la página 3.

En la página 6 aparece un Real Decreto solicitando un informe del Virrey de México que termina como sigue: "Nada se ha hecho para extender los límites de Louisiana."

En la página 7 se registra que el entonces Comandante General de todas las provincias del interior, el Caballero de la Croix, había reconcentrado todos los establecimientos de Texas en la fortaleza de Béjar, pero que durante el mandato del Gobernador Don Domingo Cabello el antiguo orden se había restablecido.

En los Reales Decretos fechados el 3 y el 29 de Noviembre de 1785 de prevé la conclusión de esta asunto (página 9), y en la página 31 encontramos el Real Decreto del 21 de Septiembre de 1793, que ordena al Virrey a abstenerse de tomar medidas en el asunto hasta nueva orden.

El registro 370, sección 22, contiene el informe de Don Esteban Miró, Gobernador de Louisiana, al Sr. Rangel, Gobernador de Texas, en el que dice: "Siento no poder informarle acerca de las fronteras de esta Provincia con la de Texas, ya que los franceses no dejaron en este despacho un sólo plano del Mississippi y de los establecimientos que ellos erigieron".

El Libro 1, página 170, contiene el informe del Sr. Cabello y una copia del registro referente al tráfico comercial recíproco entre Louisiana y Texas, la extensión de la Provincia, etc., junto con una carta del Sr.  Miro al Sr. Rangel.

La fortaleza de Nachitoches fue construida cuando Don Manuel Sandoval era Gobernador de Texas. Cuando este hecho llegó a conocimiento del Rey, en un Real Decreto fechado el 15 de Julio de 1740 ordena al Gobernador de Texas, Don Justo Barco, informa sobre el asunto.

El abogado de la Corte, Don Pedro de Ullón, requiere con fecha de 28 de Septiembre de 1741 que el entonces Gobernador de Texas le informe acerca de las fronteras de su Provincia, y también que en México se recabase testimonio de seis testigos competentes, los cuales declararon todos haber reconocido siempre a Nachitoches, sita en la orilla occidental del Río de los Cadaudachos, a dos leguas y media de Arroyo Hondo, como el límite entre ambas Coronas. Añadieron, no obstante, que no sabían que el Gobernador Sandoval hubiese cedido por iniciativa propia una franja de tierra a los Franceses, permitiéndoles cruzar el Río Colorado, de los Cadaudachos, o Palisade, por cuya razón Sandoval fue llevado a México bajo arresto.

Un Decreto del Virrey Acuña, Marqués de Casafuerte, Gobernador de Texas fechado el 1 de Julio de 1730 ordena que dos o tres soldados acompañasen a los misioneros de Texas en su salidas en dirección a los indios amigables. El original se encuentra en los archivos de Béjar.

En el Consejo de Guera y Finanzas celebrado en México los días 21 y 22 de Enero de 1754, presidido por el Virrey Sr. Orcasitos, se aportaron pruebas que mostraban que los franceses de Nachitoches habían atravesado la frontera en dirección a las tierras españolas de Texas. Habiendo sido arrestado Sandoval, el Fiscal de la Corona pidió al Gobernador de la Provincia informase sobre este asunto, para que, en caso de que se encontrase que lo informado era cierto, pudiese hacer las reclamaciones políticas necesarias al Gobernador de Louisiana. Todas estas instrucciones se llevaron a cabo, pero las cosas quedaron igual que estaban, y tras escuchar las declaraciones de más de doce testigos, aún quedaba la duda de si la frontera se encontraba en Arroyo Hondo o en el Río Colorado.

Una misiva real dirigida a Don Justo Barco y Morales, Gobernador de Texas, le ordena informar de si el anterior Gobernador de Texas, Don Manuel Sandoval, había permitido a los franceses de Nachitoches construir una fortaleza en tierra española, etc. Los documentos se conservan en los archivos de Béjar. Más tarde algunos viejos franceses residentes en la región me dijeron que tal había sido el caso.

La copia del registro marcado como P. Y. No 15, página 19, No 170 de 1778, se refiere al comercio que se mantenía entre Louisiana y Texas, y a la extensión de los límites de la Provincia mencionada en primer lugar curso arriba del Río Sabinas. Al final del primer volumen aparece el informe del Gobernador de Texas, Sr. Cabello, que dice: que en 1730 (véase la nota siguiente) el Virrey Marqués de Torraldo ordenó que el Go-bernador del Nuevo Reino de León, Sr. Hernando de León, explorase la costa del mar del Norte, que dichas órdenes fueron cumplidas y que el tal exploró y marcó toda esa costa como perteneciente al territorio mexicano en su parte oriental ; también exploró nuevos territorios por más de 276 leguas de Sur a Norte desde el Río Medina hasta el Río Colorado o Palisade, en cuyas orillas los franceses fundaron más tarde Nachitoches, y que también había recorrido dichas regiones de Oeste a Este.

 

NOTA: Constituye claramente un error decir que Hernando de León fue designado en 1730 para explorar las costas septentrionales ; debe de tratarse, por el contrario, del año 1630, porque el tercer párrafo afirma que dado que la Corte de España no dictaba órdenes relativas a ese tema, el Conde de Gálvez comisionó a Domingo Terrán el año 1688 para que visitase la Provincia de Texas, y está claro que ningún informe acerca de Her-nando de León podía haber llegado a la Corte antes de que el Conde de Gálvez enviase a Domingo Terrán a Texas en 1688. También está claro que fue en 1630, porque entonces el Virrey era el Marqués de Cerralvo, y no de Torraldo, ya que nunca existió un Virrey con ese nombre. Más adelante el Gobernador Cabello dice en su informe: "Que Hernando de León, a su vuelta a Monterrey, envió su diario al Virrey, Marqués de Cerraldo, y que su Excelencia informó de ello a la Corte".

Hay también una comunicación oficial en los archivos de su despacho del Caballero de la Croix, fechado el 23 de Septiembre de 1778, que contiene una lista de las ciudades, misiones e indios de la Provincia de Texas. Incluso añade algunas de las naciones fronterizas que vivían realmente en Louisiana, todas las cuales, según me parece, las he leído en la historia escrita en México por el Padre Talamantes, y que encontré por ca-sualidad en una casa privada.

Ruego a Su Excelencia que disculpe cualquier defecto que pueda hallar en este trabajo, pues hace mucho tiempo, más de 20 años, desde que estudié estos asuntos. He olvidado bastante, he perdido gran cantidad de papeles, y lo que queda son sólo una pocas notas dispersas.

 

Que Dios guarde a Su excelencia muchos años.

Colegio de Na Sa de Guadalupe, a 30 de Noviembre de 1827.

Excmo. Sr.

Fr. JOSÉ MARÍA de JESÚS PUELLES

ATRAS