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¿QUIEN ES EL CULPABLE ?
(Solo ante la ley) TITULO ORIGINAL:
True Believer NACIONALIDAD: USA FECHA:1988
DURACION: 98 min., COLOR DIRECTOR: Joseph Ruben INTERPRETES: James Woods, Robert Downey Jr., Margaret Colin, Yuji Okumoto Dentro
del cine de género policíaco de todos los tiempos existe un subgrupo que
se podría etiquetar como ‘películas de juicio’. Como ejemplos clásicos,
imitados repetidamente, recuérdense ‘Llamad a cualquier puerta’
(1948), de Nicholas Ray, ‘Falso culpable’ (1957), de Alfred Hitchcock, y ‘Anatomía de un asesinato’ (1959), de Otto
Preminger,
entre otros muchos. ‘Solo ante la
ley’, de Joseph Ruben, se adscribe a esta línea estilística, aunque su
referente más directo es, sin duda, ‘Veredicto final’ (1982), de
Sidney Lumet. Igual
que aquella película basaba su estructura argumental en el lucimiento
interpretativo de Paul Newman, aquí asistimos a los alardes como
actor de James Woods, quien dibuja con mano maestra un papel similar de
abogado venido a menos que encuentra una nueva oportunidad
defendiendo a un presunto culpable de asesinato y descubriendo de
paso al verdadero criminal. Todo ello sirve a los guionistas para
adentrarse en el siniestro mundillo del hampa neoyorquino y describirnos
un interesante caso de corrupción policial, con incursiones en el tema
del racismo de la sociedad norteamericana y de los grupos neonazis que actúan
en la oscuridad. Tal
vez en eso se diferencian los films actuales de los más antiguos dentro
de un mismo género. En este caso no se trata únicamente de narrar las
vivencias de una serie de personajes individuales relacionados directa o
indirectamente con el crimen ; se intenta imbricar todos estos
avatares dentro de un entorno socioeconómico, con lo cual la historia que se ve en la
pantalla adquiere un interés adicional para el
espectador. Este extremo está especialmente cuidado en Solo
ante la ley. Joseph
Ruben ha sabido llevar la película con buen ritmo y con un cierto suspense,
haciendo que los personajes y situaciones resulten creíbles, por
exagerados que parezcan a primera vista. En este sentido la cinta tiene
sus puntos de contacto con el cine de serie negra, aunque no se trate,
desde luego, de un negro puro.
Pero concurren en la trama algunos de sus temas predilectos: la amistad,
el honor, las relaciones de poder, etc. El racismo es una de las
constantes más evidentes de la película (se insiste, por ejemplo, en no diferenciar entre chinos y coreanos ; todos son “amarillos”
y, por ende, peligrosos para el american
way of life). Un film, por
tanto, honesto y digno de ser visto y disfrutado, a pesar de lo
desagradable que llega a ser el argumento en algunas secuencias. |