UNA MUJER SE ENCUENTRA A SI MISMA (Shirley Valentine)

TITULO ORIGINAL:  Shirley Valentine

NACIONALIDAD:  USA-GB

FECHA:   1989 DURACION: 104 min., COLOR

DIRECTOR:  Lewis Gilbert

INTERPRETES:  Pauline Collins, Tom Conti, Julia MacKenzie, Alison Steadman

 

Shirley Valentine’, de Lewis Gilbert, es una de esas raras películas que consiguen que el espectador medianamente exigente vuelva a reconciliarse con el así llamado 7o Arte en épocas de crisis y le hacen confiar en la pronta llegada de tiempos mejores. Es algo así como una bocanada de aire fresco dentro de la turbia perspectiva del cine actual. Y no porque aporte nada especial en cuanto a técnica o lenguaje (de ese tipo de filmes los hay sobrados) ; más bien se trata de una cinta que presenta a seres humanos reales y creíbles en situaciones igualmente reales y creíbles. Eso es mucho con los tiempos que corren.

El proceso de autoconcienciación de la protagonista -un ama de casa cuarentona- se nos narra en un tono intermedio entre la comedia (¡inconfundible e inimitable humor británico!) y el melodrama, pues es evidente que ambos ingredientes forman parte de la vida de cualquier persona. Pero la película no se limita a esa presentación de los hechos: requiere constantemente la participación de la audiencia. De ahí los frecuentes ‘apartes’ de la protagonista, que no persiguen precisamente la identificación del espectador con la historia, sino que éste se posicione críticamente frente a lo que ve. Es una técnica distanciadora cuasi brechtiana, de indudable efectividad, pero tal vez de dudosa aceptación por parte del espectador medio actual.

Lo que sorprende al cinéfilo es que tamaña empresa fílmica haya sido abordada por un realizador como Lewis Gilbert, un sólido artesano quien, si bien en los años 60 rodó algunos melodramas donde demostró una cierta sensibilidad (‘Despertar a la vida’, 1961, o ‘Alfie’, 1966, por ejemplo), no vaciló sin embargo en acometer trabajos comerciales bastante menos interesantes, como son varios títulos de la serie 007: ‘Sólo se vive dos veces’ (1967), ‘La espía que me amó’ (1977) y ‘Moonraker’ (1979). Porque si Shirley Valentine no es más que un encargo -lo cual es de suponer-  no se puede negar que Gilbert la ha realizado con una gran convicción y con resultados estimables.

Se trata, pues, de una interesante y conseguida reflexión cinematográfica sobre la situación de la mujer en la sociedad, que propone incluso una alternativa para la protagonista, discutible, por supuesto, aunque coherente. La soberbia interpretación de Pauline Collins, así como el ajustado contrapunto de los secundarios (cosa habitual, por otra parte, en el cine inglés de calidad) contribuyen en no poca medida al satisfactorio resultado final de la película. A ello se añade la indudable habilidad narrativa de Gilbert, quien es capaz en todo momento de elegir los encuadres y movimientos de cámara adecuados a cada situación, todo ello dentro de un estilo muy clásico, pero efectivo.

[ATRAS]