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VINCULOS DE SANGRE TITULO ORIGINAL:
Last Rites NACIONALIDAD:
USA FECHA:
1988 DURACION: 99 min., COLOR DIRECTOR: Ralph F. Bellisario
INTERPRETES: Tom
Berenger,
Daphne Zuñiga, Chick Vennera, Anne Tworney Ralph
F. Bellisario acomete aquí un tema muy querido del cine americano de todos
los tiempos: el de la femme fatale.
Se trata de una de esas mujeres cuyo único fin en la vida constituye
por lo visto el llevar a los hombres a su perdición. Tales féminas han
estado siempre liga- das a un género, el del ‘cine negro’. Recordemos,
por ejemplo, ‘Double Indemnity’
(1944), de Billy Wilder, titulada en nuestro país significativamente
‘Perdición’, o, por citar una obra más reciente, ‘Fuego en el
cuerpo’ (1981), de Lawrence
Kasdan, o el clásico entre los clásicos ‘La dama de Shangai’
(1947), de Orson Welles. ‘Vínculos
de sangre’ es evidentemente un ‘film negro’, pues reúne todas
las características que definen a este género cinematográfico. Pero es
un ‘negro’ de los 80, lo cual lleva consigo algunas variaciones. La
principal innovación en este caso es que el protagonista no es un
detective privado ni un policía, sino un cura. Pero este detalle,
en nuestra opinión, no es relevante en relación con la trama.
Precisamente nos parece que es ése el aspecto de la película peor
desarrollado:
tan sólo hay un par de rasgos anecdóticos que como mucho nos
definen al personaje desde un punto de vista profesional (“los curas,
igual que el resto de los hombres, tenemos trabajo”), pero no con
referencia a una determinada actitud ante la vida, cosa que tratándose de
un sacerdote católico es primordial, como todos sabemos. Además
está el asunto de la Maffia ; casi todos los personajes del film, además
de estar emparentados entre sí, pertenecen a esa ‘familia’, lo cual
complica las cosas, pues existe un ‘vínculo de sangre’ (de ahí el título
de la versión castellana) y un peculiar código del honor entre ellos . Esto nos remite a otro
antecesor ilustre de la película: ‘El honor de los Prizzi’ (1985), de John Huston, aunque en este caso el tratamiento argumental es diferente. Aquel film no era en
absoluto un ‘negro’, como sí
ocurre con Vínculos de sangre. Pero
lo más interesante de esta película desde nuestro punto de vista es, sin
duda, el personaje femenino, que bebe directamente de las fuentes del
‘cine negro’ clásico. Daphne Zúñiga compone una ‘mujer
fatal’ que no tiene nada que envidiar a sus antecesoras
en el oficio, desde la Rita Hayworth de ‘Gilda’ hasta la Barbara
Stanwick de ‘Perdición’, pasando por la Jean Simons de ‘Cara de
ángel’, por citar sólo unos pocos títulos. Sabe, a lo largo de todo
el metraje, rodearse de ese halo de misterio al que nadie (ni siquiera Tom
Berenger) puede resistirse. Auguramos un futuro glorioso a esta joven y
brillante actriz, suponiendo que los productores sepan sacarle partido. En
resumen, digamos que Vínculos de
sangre es una película digna de ser vista. No es, ni mucho menos,
una ‘superproducción’ ; más bien es un ‘negro’ de serie B con un
guión bastante bien construido y una historia interesante, inspirado en
los clásicos del cine norteamericano. Nos pareció correctamente
dirigida, destacando especialmente la dirección de actores y actrices.
Tanto los protagonistas como los secundarios cumplen su cometido a un
nivel apreciable. |