BLACK
RAIN TITULO ORIGINAL:
Black Rain NACIONALIDAD:
USA FECHA:
1989 DURACION: 120 min.,
COLOR DIRECTOR:
Ridley Scott INTERPRETES:
Michael Douglas, Andy García, Ken Takakura, Kate Capshaw
Michael Douglas se va al Japón a cazar a un peligroso ‘replicante’ de
ojos rasgados. Las cosas en los EE.UU. van de mal en peor ; como si ya
no tuvieran bastante con los del ‘cártel de Medellín’, resulta que
ahora el país se enfrenta a un nuevo peligro: están siendo invadidos
subrepticiamente por una extraña ‘alien nación’ oriental cuyos
miembros no solo les hacen la competencia con su microtecnología, sino
que además se dedican al sano deporte de matarse entre sí.
Bien
pensado, tampoco hay esa gran distancia temporal entre el 1989 de ‘Black
Rain’ y el 2091 de “Blade Runner’, y en la puesta en escena de
ambos films se nota con toda evidencia que el director es el mismo. Recuérdese,
si no, la profusión de elementos japoneses que se advertían en aquella
cinta. Y además, ¿acaso no es idéntico el ambiente que se respiraba en
aquel Los Angeles con el de Osaka retratado en Black
Rain? A ver si va a resultar que ese temor subliminal ante la expansión comercial nipona constituye el motivo central de las películas
de Ridley Scott. El tiempo nos lo dirá.
Los
norteamericanos deben estar viendo venir el final de su imperio, y buscan
por todas partes potenciales enemigos de los que defenderse y a los que
echarles la culpa. del desarrollo de los acontecimientos. Para colmo,
recientemente se les está desmantelando la ‘guerra fría’ ; ¿pensarán
acaso sustituirla de nuevo por el peligro
amarillo? Porque lo que nos
parece evidente a la luz de este film y otros que hemos visto es que están
intentando desesperadamente demostrar al mundo la superioridad de su
modelo social. Y lo hacen, como siempre, a través del cine, que es el
medio que mejor dominan y la forma más fácil y directa de llegar al público.
Los japoneses/replicantes, en este
caso, no disponen de una vida corta, sino que más bien son ‘cortos de
luces’ y precisan que vaya allí Michael Douglas con su ‘calor
yanqui’ (que no rojo) a sacarles las castañas del fuego. O tal vez lo
que necesitan es que los nacionalicen a todos en los USA, como a los alienígenas
de ‘Alien Nación’, al emigrado soviético de ‘Un ruso en Nueva York’
o al monstruo de ‘Bigfoot y los Henderson’. Así de sencillo ; y, si
no quieren, ¡ellos se lo pierden! NOTA:
Todo lo afirmado a lo largo de este artículo acerca de una posible
lectura ‘sociológica’ de Black
Rain no desdice en nada el buen hacer cinematográfico de Ridley Scott. Pensamos que a nivel formal esta película, al igual que todas
las de este director hasta el momento, es de una belleza impecable.
Nuestros únicos reparos atañen al contenido de la cinta, que
estimamos representa un gran bajón con respecto a las anteriores
obras del realizador. |