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JUGADORES Y TRAMPOSOS (Los
tramposos de la Loto) TITULO ORIGINAL: The squeeze NACIONALIDAD:
USA FECHA:
1988 DURACION: 97 min., COLOR DIRECTOR:
Roger Young INTERPRETES: Michael Keaton, Rae Dawn Chong, Joe Pantoliano, Danny Aiello
Tal
vez en ciertos círculos iconoclastas caiga mal que se defienda una película
simplemente por ser ‘de correcta factura’, y sin embargo eso es ni más
ni menos ‘Los tramposos de la Loto’,
de Roger Young: una comedia de suspense de correctísima factura. Y eso es mucho, dado los tiempos que corren. Se agradece contemplar de
vez en cuando una historia entretenida, bien contada e interpretada y con
un guión inteligentemente construido. Al
fin y al cabo, eso y no otra cosa eran muchas de las películas de antaño,
las que actualmente se consideran clásicas. Generalmente no solían tener
argumentos especialmente interesantes, y algunas incluso adolecían de un
moralismo exagerado ; pero su factura técnica y las estrellas que
participaban en las mismas permitían perdonar la endeblez de las
historias. Por ejemplo, gran parte de la producción del ahora clásico
Alfred Hitchcock no resistirla una crítica rigurosa, y sin embargo estos
filmes siguen atrayendo a los cinéfilos y al público en general. La
referencia más directa de Los
tramposos de la Loto podría decirse que es ‘Cuando llega la
noche’ (1984), de John Landis, y también podría relacionarse con ‘No
me chilles que no te veo’ (1989), de Arthur Hiller. Las tres son
comedias policíacas de parecida estructura: unos personajes se ven
inmiscuidos sin comerlo ni beberlo en las ilícitas manipulaciones
de una banda criminal, y consiguen escapar sanos y salvos tras arriesgar
su vida en innumerables avatares y peripecias. También se pueden citar
precedentes más antiguos en esta misma línea: véanse ‘Charada’
(1953) y ‘Arabesco’ (1966), ambas de Stanley Donen, por ejemplo. En
esta película sorprende especialmente la magnífica dirección artística,
con unos decorados y una iluminación (pues gran parte de la trama
transcurre de noche) que no suelen prodigarse en este tipo de
producciones. También es de notar la pulcra y calculada planificación, con una amplia utilización de la elipsis y del fuera de
campo, lo que confiere al conjunto un ritmo narrativo trepidante en la
mayor parte del metraje. Por ejemplo, aquel largo plano de detalle de una
botella de whisky, que termina en un fundido encadenado para indicar el
paso del tiempo. Asimismo
está a tono la interpretación de actores y actrices, gran parte de cuya
excelencia se pierde en un doblaje infame al castellano. Especialmente es
de destacar la actuación de Michael Keaton, uno de los actores jóvenes
americanos más en alza (era lo único aguantable en la execrable versión
fílmica de ‘Batman’), especializado al parecer en personajes cómicos,
pero que tiene cualidades para interpretaciones de mayor envergadura. En
resumen, se puede decir que Los
tramposos de la Loto, a pesar de lo engañoso del título con que se
presenta en las pantallas españolas, brinda al espectador, amén de
hacerle pasar un rato agradable, algunos momentos del mejor cine de
entretenimiento. |